EL DEDO

El sistema de justicia vigente pone a prueba la eficacia de las instituciones en las labores por dar paz a las víctimas y no siempre la libran. Se sabe, el imputado tiene derechos, es siempre inocente y la fiscalía debe presentar evidencias, apoyarse en la ciencia para convencer al juez de la culpabilidad, por eso casi siempre los procesos terminan de forma abreviada, sin llegar a juicios desgastantes para las partes y la víctima. Cuando no ocurre el sistema debe volcarse e irse con toda su fuerza sobre el objetivo de obtener castigo ejemplar para los acusados y eso se logró esta semana con un caso delicado, donde una joven de 20 años denunció a su padre biológico por violación. Entre alegatos, presentación de evidencias y todo lo que conlleva un juicio oral, las partes permanecieron casi 20 horas en la sala y, finalmente, la fiscalía salió airosa con una responsabilidad para el imputado. Será la próxima semana cuando el juez dicte sentencia en el caso que ya se puede dar como ganado para la fiscalía, en una demostración de capacidad que no siempre se ve en el sistema. Falta mucho por hacer en cuento a seguridad, investigaciones por delitos graves, carpetas por delitos no graves, pero con todo ese rezago, es alentador que la autoridad defienda con todo su poder la integridad de una joven y que consiga una sentencia para reparar el daño en la medida de lo posible, demostrando que sí se puede dar resultados y hacer justicia.

 

 

error: Este contenido esta protegido !!