Heriberto llora en prisión

En un ‘mar de lágrimas’ vive sus días en el Cereso, el hombre procesado por el feminicidio de Andrea Carolina O.

Esta semana, Heriberto G.L. apenas tuvo comunicación con sus compañeros de prisión que revelaron sus crisis de ansiedad.

Se la pasa llorando, como que tenía miedo de que le pasara algo adentro, porque primero no le hablaba a nadie, dijo un interno a un familiar vía telefónica.

Con la camiseta naranja distintiva de los reos estatales, el procesado todavía tiene marcas en una mano de las quemaduras sufridas al manipular combustible para intentar deshacerse de los restos de quien fuera su pareja sentimental.

La semana pasada, el hombre de 37 años confesó el crimen y el lugar donde arrojó restos de Andrea, lo que permitió a la fiscalía sonorense judicializar el caso.

Se sabe que pudiera buscar procedimiento abreviado en el que la Fiscalía General de Justicia plantea pena no menor de 40 años.

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