Apple sufre la crisis de las cadenas de suministro con un freno en las ventas de iPhone.

Apple empieza a sufrir en sus carnes la crisis global del comercio y en las cadenas de suministro. Pese a volver a exhibir unos espectaculares resultados anuales, el emporio tecnológico ya da las primeras muestras de los problemas que los retrasos en las entregas de productos imprescindibles para la fabricación de su producto estrella, el iPhone, provocan en sus cuentas.

Por el momento, ha incumplido las previsiones de los analistas y ha visto cómo las ventas del smartphone por antonomasia se frenan.

La compañía que pilota Tim Cook cerró su ejercicio fiscal de 2021 con un beneficio de 81.000 millones de euros, un 65% más que en el mismo periodo del año anterior. Los ingresos del gigante tecnológico se situaron en los 313.000 millones de euros, una cifra superior en un 35% a la registrada en 2020.

Estos datos, sin embargo, se han situado por debajo de las previsiones de los analistas. Por ejemplo, en el cuarto trimestre del año ingresó 71.000 millones, mientras que los analistas esperaban que la cifra alcanzase hasta los 76.000 millones. Esto ha provocado un castigo de los inversores y Apple cae más de un 5% en la poscontratación de Wall Street.

El cuarto trimestre de este ejercicio las ventas de Mac y los ingresos de su área de servicios han alcanzado sus máximos históricos, con 7.800 millones y 15.600 millones, respectivamente. Sin embargo, este mismo trimestre puso de manifiesto un freno en las ventas de iPhone, cuya fabricación pende del mercado chino, que aumentaron un 47% hasta los 33.000 millones, frente a los 35.600 millones que auguraban los analistas