Infectólogo mexicano advierte sobre ómicron: Hay que prepararnos para lo peor

Uno de los personajes que ha estado informando constantemente sobre el covid es el doctor Alejandro Macías, comisionado de Salud durante la pandemia de la gripe A-H1N1 en 2009 en México, quien recientemente ha advertido sobre la variante ómicron e incluso recomendó prepararse para lo peor.

El pasado 26 de noviembre al OMS clasificó a ómicron como una “variante preocupante”, esto debido a que presenta mutaciones que podrían afectar las características del virus, por ejemplo, la facilidad de propagarse o la gravedad de síntomas.

Teniendo en cuenta que la OMS aún no ha podido establecer si ómicron es más transmisible o genera un cuadro clínico más grave, el también infectólogo Alejandro Macías, reconocido como el zar de la influenza pandemia de 2009, aseguró en sus redes sociales que espera “sea leve”, aunque resaltó que “la esperanza no es un plan”.

Manteniendo un tono de advertencia ante la variante que tiene preocupados a varios países, como Estados Unidos -donde ya representa el 73% de los nuevos contagios-, Macías instó a “prepararnos para lo peor, ojalá no ocurra”, dijo.

Macías también pidió que se mantenga el uso de cubrebocas, distancia, ventilación de lugares y vacunación, así como más pruebas para detección temprana y que los hospitales y zonas de terapia intensiva estén alerta.

A través de sus redes, Alejandro Macías también comparte información dada a conocer por estudios o autoridades científicas, como lo establecido por el doctor Tom Frieden, exdirector de los CDC de Estados Unidos, quien aseguró:

“Nunca he visto nada como la velocidad de ómicron. Es tan infeccioso como la propagación del sarampión en una población no inmune, con un tiempo de incubación mucho más corto y, por lo tanto, un tiempo de duplicación mucho más rápido”.

También es preciso establecer que no se debe creer en datos sobre ómicron que no hayan sido comprobados, por lo que hasta el momento no se puede aseverar que esta variante solo causa casos leves o que las vacunas o su reforzamiento no sirven para proteger la salud.