Andrea Carolina, feminicidio sin castigo

Mientras familiares de Andrea Carolina participan en ceremonias religiosas por el eterno descanso de su alma, el imputado por asesinato sigue preso pero sin recibir sentencia.
Casi seis meses después de concluir proceso y a un año del feminicidio de la trabajadora del Cbtis, el caso se mantiene en expedientes de espera a juicio.
La audiencia final se ha dilatado en el juzgado oral por peticiones de la defensa de Heriberto, único procesado en el caso y que ha argumentado problemas de salud diversos.
Y aunque horas después de su detención, el señalado admitió crimen y guió a elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal al lugar donde habría dejado restos de la víctima, durante todas las audiencias del proceso penal, se ha declarado inocente, al señalar que fue persuadido a confesar feminicidio.
La noche del 18 de marzo de 2021, Andrea Carolina llegó a la casa de Heriberto en la calle 25, le llevaba cena.
Fue la última vez que la vieron con vida: una amiga la dejó en la puerta de la vivienda y esperó la llamada para ir por ella; el teléfono nunca sonó.
Al dia siguiente, la amiga de Andrea les dijo a familiares que podía estar en casa de la ex pareja y al buscarla, encontraron a un Heriberto evasivo, con rasguños en el rostro y manos quemadas.
El 20 de marzo, el ex mecánico de Seguridad Pública acudió a entrevista en la sede de la AMIC, ahí descartó tener conocimiento del paradero de su ex novia, al declarar que ella se retiró tras una discusión.
Con la apertura de la carrera de investigación por persona desaparecida y las sospechas dirigidas hacia Heriberto, llegaron las manifestaciones, primero solo de familiares y amigos, después de activistas, de compañeras de trabajo, de víctimas de violencia y gente que sin conocer a la entonces desaparecida, se solidarizó con la familia.
Los pronunciamientos de Andrés Osuna, padre de la trabajadora de la educación se escucharon en todo el país, la lucha por encontrar a su hija se hizo tan fuerte que cientos de personas en Guaymas y miles en el país hicieron suya la exigencia que sigue viva: justicia para Andrea.
Luego vinieron los cateos, el hallazgo de sangre en el carro de Heriberto, el descarte de su coartada y su detención.
El dos de abril de 2021, el ex chofer del hospital general de Guaymas pisó nuevamente la sede de la AMIC y ahí, según el expediente, dijo lo que se temía: Andrea Carolina estaba muerta.
Ya no tenia vida cuando sus padres recorrían la Serdán con mensajes de justicia, ni cuando las amigas la buscaban en todo Guaymas, ni cuando sus seres queridos promovieron cadenas de oración por su regreso.
El fin de la vida de Andrea Carolina fue violento, su cuerpo tenía golpes y un disparo en el rostro. Su verdugo incineró restos y los abandonó en un predio en el Libramiento San José.
Justo en ese lugar hoy habrá misa por la memoria de la víctima y se renovarán las demandas de justicia para Andrea Carolina.
En tanto, Heriberto insiste en inocencia, alude enfermedades e implora la compasión que Andrea Carolina no mereció.
Y en tribunales, sigue pendiente la fecha del juicio oral en el que la fiscalía librará su última batalla contra el acusado en la búsqueda de lograr la justicia que, a un año del feminicidio, todavía no llega.

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