Petro, el líder de izquierda que busca cambiar a Colombia como presidente

El exguerrillero Gustavo Petro asumirá la Presidencia de Colombia con las luchas sociales de la izquierda como bandera.

 

Durante más de 40 años Gustavo Petro buscó llegar al poder para cambiar a Colombia y este 7 de agosto será investido como presidente, una responsabilidad que asumirá con las luchas sociales de la izquierda como bandera.

La lucha por el poder la comenzó como guerrillero del Movimiento 19 de Abril (M-19), aunque nunca se ha considerado combatiente sino más bien “revolucionario” porque es así como se ha sentido siempre y como lleva, por primera vez, a la izquierda al poder en Colombia.

Sin embargo, Petro ha tenido que apelar a un pragmatismo inédito en su carrera política y el gabinete con el que empezará su mandato de cuatro años está compuesto por personas de diferentes vertientes políticas: de derecha, de centro y lógicamente, de izquierda, con las que buscará sacar adelante grandes reformas.

Una vida, muchas vidas”, la autobiografía que publicó pocos meses antes de la campaña, da cuenta de que siempre se ha sentido fuera de lugar, solitario, dejado de lado, y también de cierta arrogancia con la que se ha sobrepuesto a muchas situaciones de su vida.

En el colegio La Salle de Zipaquirá, el mismo por donde pasó Gabriel García Márquez, contestaba a los curas con altanería y allá comenzó su militancia, leyendo a intelectuales marxistas, hasta que en 1978, con 18 años, entró a la guerrilla del M-19, donde hizo sobre todo labores de enlace urbano y no tanto de lucha armada, hasta su desarme en 1990.

Al presidente electo lejos le quedan ya esos años y seguramente le pese más su etapa de parlamentario. Nunca se sintió cómodo con las armas, pero sí con las palabras, con las que se defendía en la Cámara de Representantes y en el Senado.

Allá se volvió “uno de los congresistas más brillantes que ha tenido Colombia”, como se le define habitualmente, y ganó popularidad a principios de este siglo por sus denuncias de los nexos entre políticos y paramilitares, volviéndose también un dolor de cabeza para su némesis, el expresidente Álvaro Uribe, con lo cual consiguió el enjuiciamiento de varias personas.

Casado con Verónica Alcocer y padre de seis hijos con diferentes mujeres, Petro llega a la Presidencia alejado de varios de sus grandes compañeros de viaje, y sin muchas de sus ideas “revolucionarias”.

Lo hace ahora junto a unos compañeros de campaña más pragmáticos y polémicos y menos idealistas, como los senadores Roy Barreras y Armando Benedetti, que han pasado por distintos partidos y lo metieron en aprietos durante la campaña presidencial.

Sin embargo, su discurso ha marcado una ruptura con respecto a lo que suelen decir los presidentes de Colombia y ahora su espíritu revolucionario tendrá que combinarlo con el pragmatismo para sacar adelante sus planes de Gobierno y llevar al país al cambio por el que votaron más de 11 millones de ciudadanos.

Con información de EFE.

Ultimas Noticias