Procesan por terrorismo y homicidio al héroe que inspiró la película ‘Hotel Ruanda’

Rusesabagina pidió al tribunal que le concediera la libertad bajo fianza, alegando que necesitaba atención médica “constante”, pero la fiscalía consideró que corría el riesgo de huir al extranjero.

 

El héroe que inspiró el filme ‘Hotel Ruanda’, sobre el genocidio de los tutsi en 1994 en ese país africano, fue inculpado este lunes de terrorismo, homicidio y financiamiento de rebelión por un tribunal de la capital Kigali.

 

Rusesabagina pidió al tribunal que le concediera la libertad bajo fianza, alegando que necesitaba atención médica “constante”, pero la fiscalía consideró que corría el riesgo de huir al extranjero. El tribunal decidirá sobre su petición el jueves.

 

“Como han dicho mis abogados, estoy enfermo y necesito atención médica constante. En las últimas dos semanas he estado en el hospital tres veces. Solicito libertad bajo fianza y le aseguro que no huiré de la justicia”, declaró.

 

La policía ruandesa había anunciado a fines de agosto la detención de Rusesabagina, un veterano detractor del presidente Paul Kagame que vivía en Bélgica y en Estados Unidos desde 1996, pero apareció esposado en Kigali por lo que las circunstancias de su detención no están claras.

 

‘Hotel Ruanda’ cuenta cómo salvó más de mil vidas, en medio de un genocidio que provocó alrededor de 800 mil muertes entre abril y julio de 1994, en particular entre la minoría de la etnia tutsi, pero también entre hutus moderados, de acuerdo con la ONU.

Rusesabagina llegó al tribunal rodeado de sus abogados y en medio de una fuerte presencia policial.

 

El juez que presidía la audiencia leyó los 12 cargos en contra del acusado, entre ellos terrorismo, formación y financiamiento de grupos militantes, homicidio e incendio voluntarios.

Rusesabagina, que llevaba mascarilla, chaqueta a cuadros y pantalón kaki, se negó a declararse culpable o inocente y explicó que lo haría cuando comenzara su juicio sobre el fondo. Pero sus abogados rechazaron las acusaciones.

 

“Los cargos contra mi cliente no son válidos”, declaró su abogado David Rugaza ante el tribunal de Kagarama Primary, al sudeste de Kigali.

 

Después del genocidio, Rusesabagina, un hutu, se convirtió poco a poco en crítico con el poder de Kagame, acusándolo de autoritarismo y de alimentar un sentimiento anti-hutu en el país.

 

Desde el exilio, Rusesabagina fundó el Movimiento Ruandés para el Cambio

Democrático (MRCD), sospechoso de tener un brazo armado, el Frente Nacional de Liberación (FLN), grupo considerado terrorista por el gobierno.

Ante el tribunal, admitió haber enviado 20.000 euros (unos 24.000 dólares) al comandante de las FLN, Callixte Nsabimana, alias Sankara, también acusado de cargos similares, pero negó cualquier financiación de las actividades del grupo.

 

“Crecí en la misma zona que Sankara en Ruanda y mi esposa es muy cercana a su madre. El dinero que envié estaba destinado a cubrir los gastos médicos de un niño bajo su responsabilidad”, se defendió.

 

Muchos ruandeses continuaron considerándolo un héroe hasta la publicación de su autobiografía, en 2006, extremadamente crítica con el régimen. Su familia afirma que fue víctima de una campaña de “difamación”.

 

Supervivientes del hotel de las Mil Colinas empezaron a acusarlo de haberse aprovechado de su sufrimiento y de haber adornado la historia, afirmando que él no era el héroe altruista que encarnaba el actor estadounidense Don Cheadle.

 

Human Rights Watch (HRW) estimó el viernes que Rusesabagina fue víctima de una “desaparición forzada”, por la que las autoridades ruandesas debían responder de manera exhaustiva.

 

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