Tiroteo a autobús deja varios muertos en República Centroafricana

Un trabajador de Médicos Sin Fronteras (MSF) fue asesinado en la República Centroafricana (RCA), junto a varios civiles, tras un tiroteo contra el autobús público en el que viajaban.

El suceso se produjo el pasado 28 de diciembre en la ciudad de Grimari, prefectura de Ouaka, localizada a unos 200 kilómetros al noreste de Bangui, y al menos otros cuatro pasajeros resultaron heridos en el incidente.

“Nuestro colega estaba fuera de servicio y había tomado un autobús público en su camino de Bambari a Bangui cuando comenzaron los disparos”, reza el comunicado de MSF, que especifica que el cooperante resultó gravemente herido y falleció poco después en un hospital cercano.

Una nueva ola de violencia vinculada a las elecciones presidenciales del pasado domingo, 27 de diciembre, ha afectado a varias regiones de la República Centroafricana desde mediados de mes, en particular en la región occidental del país.

El mismo día de los comicios, de acuerdo con la Comisión Electoral, unos 800 colegios electorales de un total de 5.408 (algo más de un 14 %) no pudieron abrir sus puertas debido a la inseguridad; cifra que grupos de la oposición -que piden una repetición electoral- elevan a 1/3 de todos los centros de votación.

“Dado que las elecciones no fueron una expresión de la voluntad del pueblo centroafricano, la coalición exige la “cancelación total y repetición de las elecciones”, demandó anoche en un comunicado la Coalición de Oposición Democrática (COD-2020).

Dos tercios del país, que cuenta con importantes recursos de diamantes y oro, están controlados por grupos rebeldes armados desde el golpe de Estado de 2013, en cuyas espirales de violencia han muerto miles de personas y más de un millón han sido desplazadas.

La campaña electoral se vio empañada por amenazas de estos grupos armados, sobre todo, después de que el Tribunal Constitucional del país prohibiera la participación de varios candidatos, incluido el expresidente François Bozizé.

Las fuerzas de seguridad centroafricanas, ayudadas por más de 12 mil cascos azules de la MINUSCA y cientos de soldados rusos y ruandeses, lograron evitar que grupos armados llegasen a la capital y facilitaron un proceso electoral en calma.

Con información de EFE

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