Síntomas de COVID-19 persisten hasta medio año después de contagio

La mayoría de pacientes hospitalizados con COVID-19 presenta al menos un síntoma, como fatiga, seis meses después de superar la enfermedad, según revela un artículo publicado en la revista médica The Lancet.

El estudio, desarrollado por un equipo de investigadores chinos, analiza los efectos del COVID-19 a largo plazo en enfermos ingresados en el hospital Jin Yin-tan de Wuhan, localidad china donde emergió el primer brote de coronavirus a finales de 2019.

 

Los resultados constatan que el 76 por ciento de un total de mil 733 pacientes, que recibieron el alta médica entre enero y mayo de 2020, aún acarreaban algún efecto del COVID-19 medio año después, entre junio y septiembre.

 

El síntoma más frecuente fue la fatiga o la debilidad muscular, detectada en un 63 por ciento de los enfermos, seguido por dificultades para conciliar el sueño (26 por ciento) y ansiedad o depresión (23 por ciento), de acuerdo con los datos.

 

La investigación revela, además, que aquellos pacientes hospitalizados en estado más grave tendieron a padecer seis meses después un mayor deterioro en su función pulmonar y anomalías en pruebas de imagen del tórax, lo que podría indicar daño persistente en algunos órganos.

 

Por otro lado, el nivel de anticuerpos se redujo más de la mitad (un 52.5 por ciento) en un centenar de enfermos cuyo sistema inmune fue evaluado durante la infección, un dato que arroja luz sobre el riesgo de volver a contagiarse pero que debe interpretarse con cautela ante la necesidad de ampliar la muestra en futuros estudios, según los expertos.

 

La investigación, una de las pocas que existe hasta la fecha sobre los efectos a largo plazo del COVID-19 -remarcan los autores-, hizo un seguimiento de los pacientes durante una media de 186 días desde que contrajeron la enfermedad.

Ante la evidencia de síntomas persistentes, el artículo subraya “la necesidad de prestar atención médica después de recibir el alta, en particular para aquellos que experimentan infecciones graves”, explica en un comunicado el autor Bin Cao, del Centro Nacional de Medicina Respiratoria, el Hospital de la Amistad China-Japón y la universidad Capital Medical (CMU).

 

“Nuestro trabajo también resalta la importancia de desplegar estudios de seguimiento más prolongados en poblaciones más grandes para comprender el espectro completo de efectos que el COVID-19 puede tener en las personas”, apunta el científico.

 

En la misma línea se expresa un grupo de científicos italianos, externo al estudio, que remarca la importancia de ahondar en el análisis de pacientes ingresados en las UCI, un grupo que representa solamente el 4 por ciento de los participantes en la investigación.

 

El estudio incluyó una serie de entrevistas cara a cara con todos los pacientes, de 57 años de edad de media, que también se sometieron a exámenes médicos, una prueba de resistencia consistente en caminar seis minutos y tests de laboratorio.

Estos últimos evidenciaron, además, que algunos supervivientes de COVID-19 desarrollaron problemas renales después de recibir el alta hospitalaria.

La investigación ha contado con un equipo de expertos encabezado por Chaolin Huang, Lixue Huang, Yeming Wang, Xia Li, Lili Ren, Xiaoying Gu, Liang Kang, Li Guo y Min Liu.

Con información de EFE

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