La arquidiócesis de Tulancingo, que abarca a los estados de Hidalgo, Puebla y Veracruz, pidió a la Secretaría de Salud del estado que se “tome en cuenta al clérigo” para la aplicación de la vacuna contra el COVID-19, pues estos mantienen un contacto cercano con los enfermos. Te recomendamos: Abandonan en la calle a abuelito con COVID-19 en Ecatepec Desde que comenzó el 2021, en el estado de Hidalgo se han contabilizado 11 contagios y dos fallecimientos a raíz de esta enfermedad, lo que generó un estado de alerta entre la comunidad eclesiástica. En consecuencia, Monseñor Domingo Díaz Martínez levantó la voz para solicitar que se tomen las medidas necesarias para el bienestar del clérigo, debido a que, por las actividades cotidianas que realizan, los sacerdotes están constantemente expuestos. “No nos han informado cómo será la vacunación con nosotros, pero hice la solicitud a la Secretaria de Salud de que nos tomaran en cuenta, porque nosotros, como los médicos, estamos en contacto con los enfermos de COVID, porque los estamos atendiendo”, detalló. Pese a que las celebraciones religiosas se realizan a distancia y de forma virtual como medida de sanidad, los sacerdotes también salen a las clínicas y a visitar a los enfermos. Monseñor se contagió en octubre de 2020, pero pudo librar la enfermedad y días después hizo un llamado a las personas para que estas eviten salir a la calle de no ser necesario, además de pedirles respetar las medidas sanitarias que han dictado las autoridades. “Seguimos las celebraciones en privado y transmitimos en línea y, en el resto de los municipios, se celebra con aforo del 30 por ciento, porque hay muchos municipios que no están tan afectados y entonces los párrocos están enterados y celebran así, con cupo limitado… “Si nos cuidamos, nos ahorramos sufrimiento porque se sufre con la enfermedad, entonces sugiero que se eviten esto, además de que nos cuidemos para evitar hacer el mal a la comunidad y cansancio a las y los médicos, así también para evitar gastos”, mencionó. Por último añadió que todos los días da la bendición a la arquidiócesis y pide por los enfermos de COVID-19 ya que “es importante que en estos momentos no se preocupen si no van a misa, que no se expongan, porque Dios les dará la bendición“. “No hay mejor solución que usar el cubrebocas, mantener la sana distancia y evitar fiestas, además de tener la adecuada limpieza en casa, si no, no habrá manera de salir de la pandemia”, señaló.

La arquidiócesis de Tulancingo, que abarca a los estados de Hidalgo, Puebla y Veracruz, pidió a la Secretaría de Salud del estado que se “tome en cuenta al clérigo” para la aplicación de la vacuna contra el COVID-19, pues estos mantienen un contacto cercano con los enfermos.

Desde que comenzó el 2021, en el estado de Hidalgo se han contabilizado 11 contagios y dos fallecimientos a raíz de esta enfermedad, lo que generó un estado de alerta entre la comunidad eclesiástica.

En consecuencia, Monseñor Domingo Díaz Martínez levantó la voz para solicitar que se tomen las medidas necesarias para el bienestar del clérigo, debido a que, por las actividades cotidianas que realizan, los sacerdotes están constantemente expuestos.

“No nos han informado cómo será la vacunación con nosotros, pero hice la solicitud a la Secretaria de Salud de que nos tomaran en cuenta, porque nosotros, como los médicos, estamos en contacto con los enfermos de COVID, porque los estamos atendiendo”, detalló.

Pese a que las celebraciones religiosas se realizan a distancia y de forma virtual como medida de sanidad, los sacerdotes también salen a las clínicas y a visitar a los enfermos.

Monseñor se contagió en octubre de 2020, pero pudo librar la enfermedad y días después hizo un llamado a las personas para que estas eviten salir a la calle de no ser necesario, además de pedirles respetar las medidas sanitarias que han dictado las autoridades.

“Seguimos las celebraciones en privado y transmitimos en línea y, en el resto de los municipios, se celebra con aforo del 30 por ciento, porque hay muchos municipios que no están tan afectados y entonces los párrocos están enterados y celebran así, con cupo limitado…

“Si nos cuidamos, nos ahorramos sufrimiento porque se sufre con la enfermedad, entonces sugiero que se eviten esto, además de que nos cuidemos para evitar hacer el mal a la comunidad y cansancio a las y los médicos, así también para evitar gastos”, mencionó.

Por último añadió que todos los días da la bendición a la arquidiócesis y pide por los enfermos de COVID-19 ya que “es importante que en estos momentos no se preocupen si no van a misa, que no se expongan, porque Dios les dará la bendición“.

 

“No hay mejor solución que usar el cubrebocas, mantener la sana distancia y evitar fiestas, además de tener la adecuada limpieza en casa, si no, no habrá manera de salir de la pandemia”, señaló.

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