La crisis de los componentes tiene fin: en el 2023 se podra producir a “sobrecapacidad”

La industria de semiconductores empieza a ver la luz al final del túnel. Después de muchos meses sufriendo la escasez de componentes, todo apunta a que la situación se normalizará a mediados de 2022.

Es más, las previsiones señalan que se va a producir un aumento de la capacidad de producción a gran escala, lo que permitirá acelerar tanto la producción que incluso para 2023 puede haber sobrecapacidad.

De la escasez al exceso

Cabe recordar que el mundo vive, desde hace meses, una escasez de componentes informáticos críticos, lo que ha detenido el suministro de productos electrónicos y ha provocado pérdidas en varias industrias, incluidas la automotriz (una de las más afectadas) y la informática.

Sin embargo, IDC afirma que los esfuerzos para combatir esta crisis comenzarán a dar sus frutos hacia finales de año. Es más, cree que la situación dará tanto la vuelta que provocará un exceso de oferta para 2023.

De momento, compañías como TSMC, Intel y Nvidia vienen avisando desde hace tiempo que tanto 2021 como 2022 serán “años duros”.

Los datos de la consultora determinan que, si el año pasado la industria experimentó n crecimiento del 10,8%, este año se cerrará con un incremento del 17,3%, lo que permitirá empezar a normalizar la situación y alcanzar el punto de equilibrio a mediados de 2022.

Eso sí, IDC asegura que se corre el riesgo de aumentar la capacidad de producción durante 2023 debido a las expansiones de capacidad a gran escala.

La informática sigue siendo el motor

La crisis ha obligado a los fabricantes de chips a replantearse sus estrategias a medio plazo, con empresas como Nvidia, por ejemplo, que recientemente han reutilizado GPU heredadas para compensar la escasez de producción de nuevos chips.

Actualmente, la fuerte recuperación mundial está impulsada por la demanda continua de teléfonos móviles, ordenadores portátiles, servidores, automóviles, dispositivos domésticos inteligentes, juegos, dispositivos portátiles y puntos de acceso Wi-Fi, afirma IDC.

A pesar de Covid-19, se han asignado fundiciones dedicadas para el resto del año, lo que significa que la capacidad de producción está cerca del 100%. Aunque la capacidad inicial sigue siendo escasa, los proveedores sin fábrica (fabricantes de chips sin sus propios medios de producción) están satisfaciendo sus necesidades con socios de fundición.

Aumento de los precios

La consultora también se prevé un aumento de los costes, algo que ya se preveía que podría ocurrir para 2022. “Los precios de las obleas de semiconductores aumentaron en el primer semestre de 2021 e IDC espera que los aumentos continúen durante el resto de 2021 debido a los costos de material y el costo de oportunidad en las tecnologías de proceso maduras”, afirma.

Este aumento contribuirá a que el crecimiento de los ingresos sea del 22,8 por ciento en términos generales. En los semiconductores utilizados en servidores x86, esta mejora será aún mayor: del 24,6 por ciento.

En cuanto a los ordenadores portátiles, el crecimiento de los ingresos por semiconductores para esta categoría es del 11,8 por ciento.

Fuertes crecimientos

La consultora también prevé un auge en el silicio 5G y se espera que los ingresos crezcan en un 128 por ciento, frente al 28,5 por ciento del mercado general de teléfonos móviles;

“En general, IDC predice que el mercado de semiconductores alcanzará los 600.000 millones de dólares en 2025, lo que representa una tasa compuesta anual del 5,3 por ciento durante el período de pronóstico”, concluye la nota. “Esto es más alto que el típico crecimiento maduro de tres a cuatro por ciento visto históricamente”.

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