Internacional

La peor ola de incendios en la historia reciente de España devasta 400 mil hectáreas

Raquel Viges, residente de Yeres, un pueblo en el corazón de la provincia de León, relató entre lágrimas y rabia cómo el fuego arrasó su hogar: “Desde que empezó a arder el monte, el fuego se nos metió a las puertas de la casa. Y a partir de ahí el infierno siguió y lo arrasó todo hasta dejarlo como está, destruido, aniquilado, y nosotros desolados”.

El testimonio de Viges es solo uno de los muchos que ha dejado la peor ola de incendios en la historia reciente de España, un desastre que ha dejado un saldo provisional de más de 400 mil hectáreas devastadas, ocho muertos y 50 detenidos sospechosos de haber provocado los fuegos.

Un cóctel de factores
La situación se vio agravada por una combinación de factores. Las intensas lluvias de la primavera dejaron los campos con abundante “combustible” natural. A esto se sumaron las altas temperaturas, algunas de ellas inéditas en el norte de España, y los fuertes vientos, que convirtieron las llamas en una fuerza impredecible.

Acusaciones cruzadas y falta de respuesta
En medio de la tragedia, las autoridades políticas se enfrentaron por la responsabilidad de la respuesta. La mayoría de las comunidades autónomas afectadas, como Galicia y Castilla y León, están gobernadas por el derechista Partido Popular (PP), cuyos presidentes se encontraban de vacaciones durante los peores días de la crisis.

El gobierno central, liderado por el socialista Pedro Sánchez, movilizó los recursos disponibles, pero estos resultaron insuficientes, por lo que se tuvo que solicitar ayuda a otros países como Alemania y Rumania.

Los vecinos de las zonas devastadas reprocharon la falta de respuesta y el “abandono” por parte del Estado, una percepción que se repite en otras grandes crisis recientes, como la erupción del volcán de La Palma o las inundaciones provocadas por la dana en Valencia.

Desastre sin precedentes
Según el sistema europeo EFFIS, las llamas han calcinado más de 390 mil hectáreas en lo que va del año, superando el récord anterior de 306 mil hectáreas en 2022. La cifra es la más alta desde 1985. Solo en las últimas dos semanas se declararon 20 grandes incendios forestales, incluyendo dos de los más extensos del siglo en Uña de Quintana (Zamora) y A Rúa (Ourense), que calcinaron cerca de 40 mil y 38 mil hectáreas, respectivamente.

El gobierno ha informado que la mayoría de los incendios fueron provocados por pirómanos, con 50 detenidos y 135 investigados. La vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, defendió el despliegue de las autoridades y llamó a una reflexión para analizar las causas y consecuencias del desastre, en lo que se interpreta como un mensaje a la oposición, que mantiene un discurso negacionista sobre el cambio climático.