La madre de Carlos Israel, niño que falleció esta semana en su domicilio, negó de manera categórica haber incurrido en omisión de cuidados hacia sus hijos y rechazó las versiones que la señalan por presunto abandono o negligencia.
La mujer, identificada como Cruz y con domicilio en el sector Muralla, aseguró que en todo momento mantuvo comunicación con las autoridades y que nunca ocultó información sobre la situación de su familia.
La joven afirmó que no mintió al DIF respecto al lugar donde se encontraban sus hijos y sostuvo que sí notificó cuando éstos regresaron a Guaymas a finales del año pasado, tras permanecer un tiempo con familiares fuera del municipio.
“Yo avisé que mis hijos habían vuelto, no escondí nada”, señaló.
Reconoció que actualmente sus tres hijos se encuentran bajo resguardo de sus hermanas, aunque acusó que el DIF y la policía actuaron sin brindarle apoyo previo. “Yo sí puedo convivir con ellos. No soy lo que la gente dice”, expresó, al tiempo que manifestó sentirse señalada y juzgada públicamente tras la muerte de su hijo.
Como antecedente, recordó que a principios de octubre del año pasado dos de sus hijos fueron localizados en la vía pública durante la noche, situación que derivó en la intervención del DIF y en la firma de un convenio con familiares.
Dicho acuerdo establecía que el menor de cinco años quedaría bajo resguardo en un domicilio de Hermosillo, mientras que Carlos Israel y su hermano Pedro permanecerían en la casa de una tía en la comunidad de Benito Juárez.
Según la versión de la madre, en diciembre los menores regresaron a Guaymas por el periodo vacacional y ya no volvieron a salir. “Íbamos a inscribirlos en la escuela”, afirmó. Negó que los niños vivieran en situación de calle o que padecieran hambre.
“No es cierto que no comían, no es verdad que anduvieran abandonados. A mí no me ayudó nadie, ni el DIF, ni los vecinos”, sostuvo.
Respecto al fallecimiento de Carlos Israel, la mujer aseguró que su hijo murió a causa de un infarto y negó que estuviera desnutrido.
“Mi hijo ya está con Dios. Lo único que quiero es que me dejen en paz”, expresó visiblemente afectada.
Mientras tanto, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora y el DIF continúan con el procedimiento de investigación correspondiente, como parte de un expediente que ya se encontraba abierto en la Subprocuraduría para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.
De manera paralela, se informó que la familia estaba incorporada a un programa de despensas dirigido a población vulnerable y que, de acuerdo con testimonios de vecinos y comerciantes del centro de la ciudad, los menores solían recibir alimento, juguetes y ropa por parte de personas solidarias de la comunidad.
Véase También: https://elvigia.com.mx/2026/01/15/reportan-robo-en-el-centro/





