Maddie Ziegler aparece en correos de 2014 de Jeffrey Epstein, lo que revive el debate sobre la protección de menores y su pasado con Harvey Weinstein.
La reciente liberación de documentos judiciales del caso Jeffrey Epstein ha generado impacto al mencionar a la bailarina Maddie Ziegler. En los correos fechados en 2014, cuando la artista tenía apenas 11 años, el financiero hacía referencia al video musical “Chandelier”. Es importante subrayar que no existe ninguna acusación contra Maddie, ya que su nombre aparece únicamente como una figura pública infantil que captaba la atención en esos círculos.
En los mensajes difundidos, Epstein enviaba el video de la menor calificándola como una niña increíble y mencionaba supuestas celebraciones privadas. Aunque en redes sociales han surgido teorías sobre el uso de códigos en dichas comunicaciones, ninguna de estas interpretaciones ha sido probada judicialmente hasta ahora. El enfoque de la noticia recae en la vulnerabilidad de Maddie ante el interés de adultos poderosos mientras su carrera despegaba.
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Este hallazgo ha recordado el incidente ocurrido con el productor Harvey Weinstein, quien en su momento intentó invitar a la pequeña a viajar en su avión privado. Fue la cantante Sia quien intervino directamente para impedir que la menor subiera a dicha aeronave, advirtiendo a su madre sobre los riesgos. Este antecedente refuerza la preocupación sobre los mecanismos de seguridad que rodean a los niños con alta exposición mediática en la industria.
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Tras el éxito internacional de su carrera, Sia ha declarado públicamente que asumió un rol de protección constante sobre Maddie para evitar situaciones de riesgo. Entre las medidas implementadas destacan la presencia permanente de adultos de confianza y seguridad personal en todos sus entornos laborales. Mientras se siguen revelando detalles de los archivos de Epstein, el caso de la joven bailarina resalta la necesidad de protocolos éticos más estrictos en el espectáculo.





