El aplazamiento de la Chang’e-7 reabre la competencia por llegar primero al polo sur lunar, donde existe hielo de agua

China aplazó el lanzamiento de la misión Chang’e-7, una de sus principales apuestas para explorar el polo sur de la Luna, una región considerada estratégica por la posible presencia de grandes depósitos de hielo de agua. El retraso podría permitir que Estados Unidos tome ventaja en esta nueva etapa de la carrera espacial.
La misión china tenía previsto llegar al polo sur lunar en noviembre. Sin embargo, su lanzamiento fue suspendido debido a condiciones meteorológicas adversas y a las dificultades particulares de la zona, donde la iluminación disponible es fundamental para realizar un aterrizaje seguro.
El interés por el polo sur se debe principalmente al agua congelada que permanece en algunos cráteres que prácticamente nunca reciben luz solar. Este recurso podría utilizarse en futuras bases lunares para obtener agua potable, producir oxígeno e incluso generar combustible para otras misiones espaciales.
La Chang’e-7 contempla un orbitador, un módulo de aterrizaje, un vehículo explorador y un pequeño dispositivo capaz de desplazarse mediante saltos dentro de los cráteres. Su objetivo será estudiar directamente el terreno y buscar evidencias de hielo, además de analizar el regolito, los componentes volátiles, la actividad sísmica y las condiciones térmicas de la superficie lunar.
El retraso también modifica el calendario de Estados Unidos. La misión estadounidense que compite por explorar esta región está relacionada con el módulo Blue Moon de Blue Origin, aunque su lanzamiento también está previsto para 2027. La carrera por alcanzar el polo sur lunar se mantiene abierta y podría convertirse en un paso decisivo para las futuras bases permanentes en la Luna.




