El hallazgo podría abrir una nueva vía para tratar aguas contaminadas con material radiactivo

Investigadores descubrieron que comunidades bacterianas presentes en aguas de una antigua mina de uranio en Alemania pueden retirar hasta 96% del uranio disuelto bajo determinadas condiciones. El estudio fue realizado por científicos del Helmholtz-Zentrum Dresden-Rossendorf, Wismut GmbH y la Universidad de Granada, quienes analizaron muestras procedentes de la mina Schlema-Alberoda.
El experimento mostró que, al proporcionar glicerol como fuente de carbono y mantener las muestras durante 130 días sin oxígeno, los microorganismos transformaron el uranio soluble en una forma química mucho más estable. Al finalizar el proceso, cerca de 5% del metal permanecía en la parte líquida, lo que significa que la mayor parte había sido inmovilizada.
La importancia del descubrimiento radica en que el uranio disuelto puede desplazarse con el agua y extender la contaminación hacia otros sectores. Las bacterias pueden reducir el uranio a una forma menos soluble, favoreciendo que quede atrapado en minerales y disminuyendo su movilidad, un mecanismo que ya es estudiado dentro de las estrategias de biorremediación de residuos radiactivos.
Sin embargo, los investigadores advierten que el hallazgo todavía no representa un tratamiento listo para aplicarse a gran escala. Es necesario determinar con mayor precisión qué microorganismos participan, cómo ocurre la transformación y qué tan estable permanece el compuesto generado durante largos periodos. Aun así, los resultados podrían contribuir al desarrollo de métodos biológicos para reducir la movilidad del uranio en aguas contaminadas.




