
La cantante queretana lanzó Haramara, primera pieza de una producción de seis canciones que explora sus raíces y el encuentro entre tradiciones afrodescendientes e indígenas
La cantante Xochitzin presentó Haramara, la primera ola de Maremoto, su nueva producción musical integrada por seis canciones y cuyo concepto parte de la cultura afroindígena, así como de una búsqueda personal sobre sus raíces familiares y sonoridades ancestrales.
La artista explicó que Haramara es una ofrenda dedicada a dos deidades del mar provenientes de territorios y tradiciones diferentes: Haramara, vinculada con las comunidades wixárikas de la Sierra Norte de Jalisco, y Yemanjá, relacionada con la tradición yoruba de África y, particularmente en este proyecto, con el candomblé brasileño.
El origen de la canción se remonta a varios años atrás y está relacionado con el trabajo académico y musical que Xochitzin desarrolló en torno al conocimiento de los pueblos wixárikas. La pieza tuvo como antecedente El Canto de lo Sagrado, producción que surgió a partir de una tesis de maestría enfocada en los conocimientos de los abuelos wixárikas y en el acercamiento de la cantante con sus tradiciones.
Como parte de ese proceso, la artista desarrolló el concepto de Cartografía de lo Sagrado, una propuesta que busca mapear mediante sonidos distintas culturas a partir de la autoetnografía y de su propia experiencia musical.
Xochitzin explicó que su intención es acercarse a los conocimientos tradicionales sin apropiarse de ellos. Su propuesta parte de la convivencia y de la experiencia personal para construir una sonoridad propia que dialogue con las culturas con las que ha tenido contacto.
El nuevo proyecto también representa una búsqueda de las raíces familiares de la cantante. Durante este proceso, comenzó a investigar su historia familiar y encontró elementos relacionados con su identidad y con la presencia afrodescendiente en distintos lugares de Querétaro.
A partir de esa exploración surgió Maremoto, un EP en el que participan músicos brasileños y mexicanos que han acompañado a Xochitzin durante su búsqueda artística y en la construcción de una propuesta sonora vinculada con diferentes tradiciones culturales.
La trayectoria de la cantante ha estado relacionada con la exploración de sonidos afroindígenas y con la incorporación de elementos de distintas expresiones musicales. En trabajos anteriores ha combinado cantos inspirados en pueblos originarios de México con géneros como la cumbia, el son, la milonga, el rap, el bolero y otras formas de música tradicional y contemporánea.
El proyecto Maremoto continúa así una línea de trabajo que Xochitzin ha desarrollado durante varios años, en la que convergen música, investigación, identidad y conocimiento ancestral.
La artista adelantó que el próximo 11 de octubre participará en el Encuentro de la Red de Mujeres Afrodescendientes, donde se llevará a cabo la Pachanga Antirracista en la Ciudad de México.
Maremoto estará integrado por seis canciones y se suma a la discografía de Xochitzin, que incluye producciones como El Canto de un Recuerdo, Opus II; Paisajes Sonoros Latinoamericanos; True Love; Xochitzin y los Cacomixtles y Canto de un Recuerdo, Opus 0.0. El origen.
Con Haramara como primera entrega, la cantante continúa una propuesta que busca entrelazar diferentes territorios y tradiciones mediante la música, al mismo tiempo que profundiza en la exploración de sus propias raíces.
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