
El G7 acordó liberar 100 millones de barriles de petróleo y combustibles, con una salida inicial de diésel durante los próximos 20 días
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que Europa aceptó liberar una “cantidad masiva” de sus reservas de diésel, en medio del incremento de los precios de los combustibles y de las presiones de Washington para aumentar la oferta disponible en el mercado internacional.
“Europa acaba de aceptar liberar una cantidad enorme de sus abundantes reservas de diésel. El proceso comenzará de inmediato”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
El anuncio se produjo después de que Estados Unidos presionara a países europeos, particularmente Alemania y Francia, para que recurrieran a sus reservas de emergencia con el objetivo de incrementar el suministro y contribuir a moderar los precios del combustible. La administración Trump había advertido incluso sobre la posibilidad de restringir las exportaciones estadounidenses de diésel si Europa no adoptaba medidas para aumentar la disponibilidad del carburante.
Posteriormente, los países del Grupo de los Siete (G7) confirmaron un acuerdo para liberar 100 millones de barriles de petróleo crudo y productos derivados de sus reservas de emergencia mediante un mecanismo coordinado por la Agencia Internacional de Energía (AIE).
El acuerdo contempla que la operación comience de inmediato y se extienda durante cuatro meses. Los países participantes establecieron además que una cantidad importante de diésel será liberada durante los primeros 20 días para atender las presiones más inmediatas sobre el mercado.
El presidente francés, Emmanuel Macron, quien actualmente encabeza el G7, confirmó el acuerdo y señaló que los países del grupo trabajarán para reducir las presiones sobre los precios de los combustibles. También se comprometieron a evitar medidas que restrinjan el comercio de productos petroleros y energéticos entre los países participantes.
La decisión ocurre en un escenario de fuertes interrupciones en el suministro internacional de combustibles. La guerra en Medio Oriente ha afectado el flujo de petróleo y productos refinados, mientras que las restricciones a las exportaciones rusas y la suspensión de envíos de productos petrolíferos de algunas refinerías chinas han reducido todavía más la disponibilidad mundial.
Los precios del diésel han alcanzado niveles elevados en Estados Unidos y otros mercados. La administración Trump ha buscado incrementar el suministro para contener el impacto sobre sectores como el transporte, la agricultura y otras actividades que dependen ampliamente de este combustible.
Antes del acuerdo, Washington había solicitado a la Unión Europea liberar hasta 120 millones de barriles de diésel durante seis meses, según personas familiarizadas con las negociaciones. Estados Unidos también había considerado prohibir sus propias exportaciones del combustible, una medida que generó preocupación entre gobiernos y empresas europeas por sus posibles efectos sobre el mercado.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, había pedido a los países europeos acelerar la liberación de sus reservas y poner volúmenes adicionales a disposición del mercado para enfrentar las actuales perturbaciones en el suministro.
Con el acuerdo del G7, la liberación coordinada de reservas busca aumentar temporalmente la oferta de petróleo y combustibles y reducir las presiones sobre los precios internacionales. La magnitud del efecto dependerá de la velocidad con que los productos lleguen al mercado y de la evolución de los conflictos que han afectado el suministro energético.
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