Angélica Vale reveló cómo ha logrado reconstruirse tras su separación de Otto Padrón, enfocándose en su estabilidad emocional y el bienestar de sus hijos.
La actriz y conductora compartió detalles sobre el difícil proceso personal que enfrentó cuando la noticia de su ruptura se hizo pública en 2025. Según explicó Angélica, enterarse de la demanda de divorcio casi al mismo tiempo que los medios de comunicación fue un golpe sorpresivo que complicó la situación mediática. A pesar de los rumores de infidelidad que rodearon el fin de su matrimonio de 14 años, ella optó por refugiarse en el trabajo y en la introspección para sanar las heridas del pasado.
Actualmente, la también cantante asegura vivir una etapa de plenitud y aprendizaje constante lejos de los tribunales. Angélica subrayó que mantener una postura discreta fue fundamental para proteger su integridad y la de su familia durante el escrutinio público. Con una visión mucho más madura, la protagonista de telenovelas dejó claro que su prioridad absoluta es el tiempo de calidad con sus pequeños, dejando atrás cualquier intención de alimentar polémicas innecesarias sobre su vida privada.
Te podría interesar: Conan O’Brien incomoda con bromas sobre Epstein
Otto Padrón y la artista mantuvieron una de las relaciones más sólidas del espectáculo hasta que las versiones encontradas detonaron el proceso legal el año pasado. El apoyo de sus abogados ha sido clave para que la famosa evite confrontaciones públicas, siguiendo la línea de una carrera que siempre se ha mantenido alejada de los escándalos. Getty Images capturó algunos de los momentos más emblemáticos de la pareja antes de que decidieran tomar caminos separados de manera definitiva.
Véase también: Conoce a los grandes triunfadores del Oscar 2026
La transformación personal de la estrella mexicana incluye un renovado enfoque en el amor propio y el desarrollo profesional en diversos proyectos de televisión. Angélica Vale describió su momento actual como “lo más bello” que le ha pasado, agradeciendo las oportunidades laborales que le han permitido mantener la calma. El cierre de este ciclo de más de una década marca el inicio de una nueva faceta donde la estabilidad y el crecimiento emocional son los pilares de su día a día.





