
Una evaluación de la DEA concluyó que la ofensiva militar obligó a los grupos criminales a modificar sus rutas, pero no redujo el flujo de cocaína hacia Estados Unidos.
Los ataques lanzados por Estados Unidos contra presuntas embarcaciones utilizadas para el tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico no han logrado disminuir el flujo de cocaína hacia territorio estadounidense, de acuerdo con una evaluación interna de la Administración para el Control de Drogas (DEA) citada por The Washington Post.
El informe señala que, pese a que desde el inicio de la operación “Lanza del Sur” han sido atacadas 67 embarcaciones y han muerto más de 200 personas, el suministro y el precio de la cocaína en Estados Unidos no han registrado cambios significativos.
Según la evaluación, las organizaciones criminales respondieron modificando sus métodos de operación. En lugar de utilizar lanchas rápidas en aguas internacionales, ahora recurren a embarcaciones de mayor tamaño, rutas cercanas a la costa y un mayor uso de aeronaves que despegan desde pistas clandestinas ubicadas entre Colombia y Venezuela para evadir los operativos estadounidenses.
Funcionarios del Pentágono informaron a legisladores que la ofensiva no ha reducido la pureza de la droga que llega al mercado estadounidense, mientras que un funcionario de la DEA comparó la situación con “apretar un globo”, al señalar que los grupos delictivos simplemente desplazan sus operaciones hacia otros puntos vulnerables.
Pese a estos resultados, el Pentágono defendió la estrategia y sostuvo que la adaptación de los grupos criminales demuestra que las operaciones militares están generando presión sobre sus redes de tráfico, por lo que la campaña continuará como parte de la ofensiva estadounidense contra el narcotráfico.
Noticias relacionadas:
Sigue los reportes de última hora en FM 105
Infórmate sobre los acontecimientos en El Vigía
Consulta las actualizaciones de la prensa en Entorno Informativo