Investigadores descubrieron microorganismos capaces de transformar uranio disuelto en formas más estables, lo que podría ayudar a descontaminar aguas subterráneas

Un grupo de investigadores de Alemania y España identificó bacterias capaces de inmovilizar hasta 96 por ciento del uranio disuelto en condiciones de laboratorio. El hallazgo podría abrir una nueva alternativa para tratar aguas contaminadas por este elemento radiactivo.
Los microorganismos fueron encontrados en el agua de la antigua mina Schlema-Alberoda, en el este de Alemania, un sitio que durante la Guerra Fría formó parte de la producción de uranio para el programa nuclear de la antigua Unión Soviética. La mina cerró en 1990 y desde entonces enfrenta problemas relacionados con la contaminación del agua.
Los científicos analizaron bacterias que han logrado sobrevivir durante décadas en condiciones de poco oxígeno y presencia de metales pesados. Al recrear estas condiciones en laboratorio y añadir glicerol como fuente de energía, observaron que los microorganismos podían transformar el uranio disuelto en materiales sólidos mucho menos móviles.
Este proceso resulta importante porque el uranio que permanece disuelto puede desplazarse a través de las aguas subterráneas y llegar a ríos o acuíferos. Al convertirse en formas minerales más estables, disminuye su movilidad y, con ello, la posibilidad de que se disperse en el ambiente.
El estudio, realizado por científicos del Helmholtz-Zentrum Dresden-Rossendorf y la Universidad de Granada y publicado en Nature Communications, representa una posible vía de biorremediación. Sin embargo, los investigadores todavía deberán realizar más estudios para determinar si este proceso puede aplicarse de manera segura y efectiva en sitios contaminados fuera del laboratorio.