Bad Bunny consideró iniciar su carrera musical ocultando su identidad tras una máscara, buscando un anonimato similar al de otros artistas internacionales.
El fenómeno de Bad Bunny vuelve a generar conversación viral en redes sociales tras revelarse una anécdota poco conocida de sus inicios. Antes de alcanzar la fama mundial, el artista puertorriqueño contempló seriamente la idea de debutar usando una máscara de conejo para mantener su identidad en el anonimato mientras trabajaba en un supermercado.
La revelación conecta directamente con el origen de su nombre artístico y el momento en que Benito Antonio Martínez Ocasio decidió profesionalizar su música. La estrategia de ocultar el rostro no era inusual en la escena urbana, donde muchos creadores buscan generar misterio o proteger su vida privada antes de dar el salto definitivo al ojo público.
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El concepto de “conejo malo” surgió de una fotografía infantil donde Benito aparece disfrazado de conejo con un gesto de molestia. El contraste entre el tierno disfraz y su expresión enfadada le pareció divertido, por lo que decidió retomar esa imagen años después para bautizar su proyecto musical en plataformas como SoundCloud.
Aunque la idea de la máscara fue un recurso visual que consideró seriamente, nunca llegó a ejecutarla de forma formal en los escenarios. Conforme su música ganó popularidad en Puerto Rico, el anonimato dejó de ser una opción viable y el artista decidió mostrarse tal como es, dejando el símbolo del conejo únicamente como parte de su estética.
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Hoy en día, esta historia refleja la visión creativa que Bad Bunny tuvo desde sus comienzos para construir una marca global. La anécdota se ha vuelto viral nuevamente, demostrando cómo un recuerdo de la infancia y un deseo inicial de misterio terminaron cimentando la identidad de uno de los íconos más grandes de la música latina actual.





