La cantante Belinda se encuentra en el centro de la polémica tras las declaraciones de un vidente que asegura que ella realiza prácticas esotéricas por cuenta propia.
Durante un podcast reciente, el invitado Cristian Valerio afirmó que la artista posee conocimientos avanzados para realizar rituales de dominio emocional hacia sus parejas sentimentales. Según este relato, la estrella no requiere de ayuda externa para ejecutar estos trabajos, utilizando decretos personales para generar una fuerte atracción en los hombres. Esta versión sugiere que los tatuajes y la obsesión de sus exnovios serían consecuencia directa de dichos métodos de control místico.
Las palabras emitidas por el especialista Valerio se viralizaron de inmediato, provocando una ola de comentarios encontrados entre los usuarios de diversas plataformas digitales en la actualidad. Muchos consideran que estas acusaciones carecen de sustento y solo buscan dañar la imagen pública de la intérprete mediante supersticiones sin fundamentos reales. Hasta ahora, la famosa no ha respondido a los señalamientos, prefiriendo mantener su habitual hermetismo respecto a los rumores sobre su vida íntima.
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La narrativa sobre la supuesta brujería es un tema recurrente que suele aparecer cada vez que la cantante termina una relación mediática con figuras del espectáculo. Para el vidente Valerio, el magnetismo de la joven no es solo una cuestión de belleza, sino el resultado de una estrategia deliberada de poder. Sin embargo, diversos sectores han pedido detener la difusión de testimonios que promueven prejuicios y mitos sobre la autonomía de las mujeres exitosas hoy.
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El impacto de estas declaraciones demuestra el interés persistente del público por las teorías de conspiración relacionadas con las celebridades más influyentes de la industria mexicana. Belinda continúa con su agenda de trabajo y lanzamientos musicales, ignorando las voces que intentan explicar su éxito a través de prácticas de carácter sobrenatural. El debate sigue abierto en redes, dividiéndose entre quienes consumen estas historias como entretenimiento y quienes defienden la integridad de la artista.
