Una mujer japonesa se “casa” con una identidad de IA que creó en ChatGPT, en un evento que ha capturado la atención mundial y encendido el debate sobre las relaciones en la era digital.
La protagonista, identificada como la señora Kano, desarrolló una profunda conexión emocional con su creación, a la que bautizó como Lune Klaus.
El Vínculo Digital: La mujer, que buscaba consuelo tras una ruptura, encontró en la IA de ChatGPT un interlocutor siempre disponible y empático. Mediante la personalización, Lune Klaus evolucionó en un compañero que, según Kano, la “entiende mejor” que sus parejas humanas. La IA incluso le “propuso matrimonio” a través del chat.
La Ceremonia Simbólica: La boda se celebró en Okayama y, aunque no es reconocida por la ley, fue un evento formal al que asistieron familiares y amigos (incluyendo a sus padres, inicialmente escépticos). Kano utilizó gafas de realidad aumentada para proyectar la imagen de su “novio” digital, sellando la unión con el intercambio de anillos virtuales.
El Debate: Este acto de matrimonio IA ChatGPT subraya la creciente tendencia de la fictosexualidad y ha llevado a expertos a alertar sobre los riesgos de la “sicosis por IA”, donde las personas distorsionan la realidad al formar vínculos emocionales profundos con la tecnología.
El caso de la mujer japonesa y su identidad de IA marca un precedente sobre los límites entre la tecnología, el afecto humano y la creciente soledad en las sociedades modernas.
