
El caldo de res mexicano es, además, muy sabroso, sencillo y económico. En México también se presenta casi como un cocido, pues es un plato muy equilibrado y completo, me recuerda un poco al puchero canario, por alguno de sus ingredientes, aunque el chile serrano marca la diferencia.
Ingredientes
– 1,5 l de agua
– 500 g de morcillo de ternera
– 1/2 cabeza de ajos
– 1 hoja de laurel
– Sal
– 2 patatas medianas
– 1 chile serrano
– 1/2 cebolla
– 2 zanahorias
– 1 mazorca de maíz cortada por la mitad
– 1/4 de repollo
– Un par de ramas de cilantro
Preparación de la base del caldo:
En una olla grande introducimos el morcillo, el ajo, el laurel y la sal.
Sí tenemos huesos de ternera, también podemos añadirlos, le darán más sabor al caldo. Lo mismo ocurre si tenemos otros cortes duros de ternera. Cuanta más carne, más sabor.
Cubrimos con el agua y llevamos a ebullición. Cuando arranque a hervir bajamos el fuego y vamos retirando la espuma que se forma en la superficie. Este es un paso importante que toca hacer durante todo el proceso. Con ello conseguimos retirar el mayor número posible de impurezas y que el caldo quede más nítido.
Cocemos el caldo a fuego suave durante 1 1/2 hora y 2 horas o hasta que la carne esté blanda. Transcurrido este tiempo, retiramos el laurel y el ajo.
Preparación del caldo de res mexicano:
Pelamos la cebolla y picamos finamente, pero no hace falta excederse. Hacemos lo mismo con las zanahorias y las cortamos en trozos de unos dos o tres centímetros. Pelamos también las patatas y las cortamos en trozos grandes.
Añadimos las verduras a la cacerola, junto con los trozos de mazorca de maíz, y continuamos cociendo a fuego lento el tiempo suficiente para que las patatas estén casi tiernas. Mientras tanto lavamos el repollo y lo troceamos.
Cuando las patatas estén casi tiernas, retiramos el maíz y la carne de la sopa. Agregamos el repollo y un par de ramas de cilantro finamente picadas. Cocemos durante unos 10-15 minutos o hasta que el repollo esté cocido al dente. Probamos el caldo y rectificamos de sal en caso de ser necesario.
Retira la olla del fuego, añadimos la carne y el maíz y dejamos reposar durante 15 minutos. Por último, trituramos el chile serrano, despepitado, con un poco de agua. Lo añadimos a la olla justo antes de servir, removiendo para que unifiquen todos los sabores.
Repartimos la sopa en platos hondos, espolvoreamos con cilantro fresco y llevamos a la mesa inmediatamente. Puedes servir con tortillas de maíz tibias, si lo deseas.




