Un equipo internacional de paleontólogos ha identificado los restos fósiles de una especie de dinosaurio herbívoro previamente desconocida que habitó el actual territorio chileno hace aproximadamente ochenta millones de años. Este ejemplar destaca por poseer extremidades extremadamente delgadas y una estructura ósea ligera, lo que sugiere que era un corredor altamente especializado capaz de escapar de depredadores en terrenos áridos. El hallazgo desafía las teorías previas sobre la diversidad de los titanosaurios en el Cono Sur, demostrando que la evolución en Sudamérica permitió el desarrollo de adaptaciones físicas únicas para sobrevivir en ecosistemas de alta presión ambiental.
La importancia de este descubrimiento reside en el estado de conservación de las vértebras y los huesos de las patas, los cuales permiten reconstruir con gran precisión el patrón de movimiento de este espécimen. Según los expertos, este dinosaurio representa un eslabón perdido en la línea evolutiva de los pequeños herbívoros que migraron desde el norte del continente, adaptándose a las condiciones climáticas cambiantes del periodo Cretácico Superior. Las excavaciones en la región de Atacama continúan activas, ya que los científicos sospechan que este yacimiento podría albergar más evidencias sobre cómo el cambio climático de aquella era afectó la migración de los grandes reptiles hacia el sur.




