Internacional

Despliegue militar en la frontera entre EE.UU. y México genera alarma entre migrantes

El despliegue de vehículos blindados ‘Stryker’ del Ejército de Estados Unidos en la frontera con México ha provocado inquietud entre migrantes, defensores de derechos humanos y líderes comunitarios en Ciudad Juárez, Chihuahua.

Mientras el gobierno estadounidense argumenta que la medida busca reforzar la seguridad fronteriza, activistas advierten que envía un mensaje de intimidación tanto para migrantes como para grupos criminales.

Preocupación por la militarización de la frontera
El pastor Juan Fierro García, director del albergue El Buen Samaritano, expresó su preocupación por el impacto que la presencia militar podría tener en quienes buscan asilo.

“Vemos que más que nada es como un mensaje subliminal hacia las personas, causar cierto temor para que no ingresen a Estados Unidos, y no únicamente a ellos, sino también a los grupos criminales”, señaló en entrevista con EFE.

El operativo forma parte de una estrategia conjunta entre el Departamento de Defensa de EE.UU. y la Patrulla Fronteriza, que ha llevado al despliegue de más de 200 vehículos blindados en la región, con la posibilidad de incrementar su presencia en las próximas semanas.

Medida en el contexto del refuerzo migratorio
El aumento de la vigilancia fronteriza ha incluido la autorización a la Guardia Nacional de Texas para realizar detenciones de migrantes, una medida que organizaciones de derechos humanos han calificado como preocupante por el riesgo de abusos y violaciones a los derechos humanos.

“Cada vez el protocolo es diferente y las personas que van a detener a los migrantes probablemente no tengan el tacto de hacerlo de forma correcta. No sabemos si realmente estén preparados para detener a migrantes que no son criminales, sino seres humanos”, cuestionó Fierro García.

Mientras tanto, en Ciudad Juárez, los albergues continúan recibiendo a cientos de migrantes que esperan una oportunidad para ingresar legalmente a Estados Unidos.

Las autoridades estadounidenses han señalado que el flujo migratorio en la región ha disminuido en las últimas semanas. Datos de la Patrulla Fronteriza indican que el número de encuentros diarios con migrantes en el sector de El Paso ha bajado a 40-50 personas, en comparación con las 100-150 diarias registradas en el mismo periodo del año pasado.

El despliegue militar se mantendrá en la frontera mientras el gobierno estadounidense evalúa su impacto en la seguridad y en los flujos migratorios.