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Diego Luna obtuvo una resolución favorable de la Suprema Corte tras catorce años de disputa legal contra una empresa que utilizó su imagen sin consentimiento previo.
La máxima autoridad judicial ordenó una indemnización equivalente al cuarenta por ciento de las ventas obtenidas por el producto durante la transmisión de la campaña publicitaria. El fallo determinó que el cálculo del pago no debe considerar descuentos por gastos de producción o comercialización del artículo, sentando un precedente relevante para la industria. El caso se remonta a la estrategia titulada Caminando con Gigantes del año dos mil once, donde se explotó la identidad visual del artista sin una autorización formal y por escrito.
Este triunfo jurídico establece un criterio fundamental en México sobre la protección de la dignidad humana frente a intereses económicos de marcas de alcance global. Diego Luna logró demostrar que el uso comercial de la identidad tiene consecuencias legales claras que no pueden reducirse mediante estrategias contables o deducciones operativas. El ministro encargado de la discusión resaltó que cada ciudadano tiene la capacidad de decidir cómo se utiliza su rostro para fines publicitarios o lucrativos en el mercado.
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La resolución también mencionó la posibilidad de que el hijo del actor inicie un proceso independiente por la aparición de su imagen siendo menor de edad en aquel entonces. Los ministros aclararon que este reclamo no formó parte de la indemnización actual por cuestiones técnicas del amparo, pero reconocieron que existió una vulneración infantil clara. Varios integrantes del pleno sugirieron que una eventual compensación económica por este concepto debería entregarse directamente al joven afectado y no a su progenitor en el futuro.
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Este conflicto recuerda al enfrentamiento que también sostuvo Gael García Bernal contra la misma empresa por el uso no autorizado de su identidad en comerciales de televisión. Con este dictamen, se cierra un capítulo de más de una década de litigios constantes, fortaleciendo el marco legal para otros artistas que enfrentan situaciones similares de abuso. Diego Luna se mantiene enfocado en su carrera profesional mientras este criterio de la Corte protege de manera más robusta la identidad de todos los ciudadanos mexicanos.




