La ONG Ecologista “Transport and Environment” instó a los artistas a viajar a Cannes en vuelos comerciales, tomando como ejemplo la conducta de Pedro Pascal.
Los activistas ecologistas calificaron como obsceno el uso masivo de jets privados para asistir al evento cinematográfico en el sur de Francia. De acuerdo con las estimaciones de los firmantes del llamamiento, entre los que se encuentran expilotos comerciales, los más de 700 vuelos exclusivos realizados el año pasado consumieron cerca de 200 mil toneladas de queroseno.
Ante el contexto actual de crisis energética mundial provocada por el conflicto bélico en Oriente Medio, los militantes exigieron al gobierno francés prohibir este tipo de transporte de lujo. En contraste, los defensores del clima aplaudieron públicamente que el actor Pedro Pascal haya decidido trasladarse en clase económica durante la edición pasada del festival.
La organización ambientalista enfatizó que la huella de carbono generada por los directivos de los estudios de Hollywood y las grandes estrellas equivale al gasto de combustible de miles de usuarios regulares. Los activistas insisten en que las figuras públicas del cine de prestigio deben abandonar la ceguera ecológica y sumarse de inmediato a las alternativas del tren o la aviación comercial tradicional.
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La presión de las agrupaciones civiles sobre el comportamiento de las celebridades en eventos de alfombra roja refleja una creciente demanda por coherencia en el discurso ambientalista de Hollywood. Cuando los actores participan en producciones con mensajes sociales pero mantienen estilos de vida con altas emisiones contaminantes, se genera un fenómeno de disonancia que afecta la credibilidad de las campañas de concientización globales.
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Las restricciones a la aviación ejecutiva en Europa forman parte de los debates legislativos para alcanzar las metas de neutralidad de carbono en las próximas décadas. Los analistas sugieren que gravar fuertemente el combustible de los vuelos de corta distancia o prohibir el uso de pistas privadas obligará a las grandes corporaciones del entretenimiento a reestructurar la logística de sus delegaciones internacionales.





