EE.UU. sanciona a red de lavado vinculada al Cártel de Sinaloa
El Gobierno de Estados Unidos impuso sanciones contra una red de lavado de dinero del Cártel de Sinaloa, identificando a seis individuos y siete entidades como “facilitadores financieros de confianza” de la organización criminal, a la que considera una organización terrorista extranjera.
“El Tesoro utilizará todas las herramientas disponibles para perseguir a cualquiera que ayude a los cárteles a impulsar su campaña de delincuencia y violencia”, advirtió el Departamento del Tesoro en un comunicado.
Casas de cambio en Mexicali y millones lavados
Las investigaciones identificaron a Enrique Dann Esparragoza Rosas como líder de una red de lavado de dinero que operaba mediante casas de cambio en Mexicali, Baja California. Según los informes, hasta abril de 2023, la organización habría lavado al menos 16.5 millones de dólares provenientes de actividades ilícitas.
Otros miembros señalados como parte de la red son Alan Viramontes Sesteaga, Salvador Díaz Rodríguez, Israel Daniel Páez Vargas y Alberto David Benguiat Jiménez. Este último también es acusado de operar un esquema de lavado de ganancias obtenidas por la venta de fentanilo, éxtasis, metanfetamina, crystal y ketamina.
Además, Christian Noé Amador Valenzuela fue identificado como colaborador cercano de Benguiat Jiménez.
Empresas sancionadas y bloqueo de bienes
Las entidades sancionadas por su presunta participación en el lavado de dinero son:
Tapgas México S.A. de C.V.
Scatman y Hatman Corp S.A.P.I. de C.V.
Personas Unidas Hoas S.A.P.I. de C.V.
Grupo Zipfel de México S.A.
Grupo Unter Empresarial S.A. de C.V.
Productions Pipo S. de R.L. de C.V.
Grupo Vindende S.A. de C.V.
Como parte de las sanciones, todos los bienes e intereses de las personas y empresas designadas que se encuentren en territorio estadounidense, o bajo el control de ciudadanos de EE.UU., quedan bloqueados.
Asimismo, cualquier entidad que sea propiedad en un 50% o más de una o varias de las personas sancionadas también será bloqueada.
Esta acción se suma a la estrategia del gobierno de Joe Biden para debilitar las redes financieras del narcotráfico y frenar el flujo de dinero que permite la expansión del crimen organizado en México y Estados Unidos.