
Científicos descubrieron que genes asociados con la obesidad también están presentes en animales que hibernan y podrían tener aplicaciones médicas.
Investigadores descubrieron que el ADN humano contiene mecanismos genéticos similares a los utilizados por animales capaces de hibernar, lo que podría ayudar a comprender mejor cómo el organismo regula la energía y enfrenta condiciones extremas.
El estudio encontró que un grupo de genes relacionados con la obesidad en humanos, incluido el gen FTO, también aparece en especies que hibernan. Sin embargo, en estos animales dichos genes cumplen funciones diferentes: permiten acumular grasa antes de periodos de escasez y utilizar esas reservas de manera eficiente durante largos periodos de inactividad.
Los científicos explicaron que la clave estaría en regiones del ADN que funcionan como interruptores genéticos, capaces de activar o desactivar funciones relacionadas con el metabolismo, el uso de grasas y la protección de tejidos como el cerebro y los músculos.
Comprender estos procesos podría abrir nuevas líneas de investigación para desarrollar tratamientos contra enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2, además de aportar información sobre padecimientos relacionados con el envejecimiento y la neurodegeneración.
Aunque los humanos no poseen la capacidad de hibernar como osos o ciertos roedores, los investigadores consideran que algunos de estos mecanismos biológicos podrían estar presentes de forma “latente” en nuestro genoma y que estudiarlos podría ayudar a descubrir nuevas formas de proteger el organismo ante enfermedades.
Noticias relacionadas:
Sigue los reportes de última hora en FM 105
Infórmate sobre los acontecimientos en El Vigía
Consulta las actualizaciones de la prensa en Entorno Informativo