La próxima misión Artemis II de la NASA, programada para despegar entre el 6 de febrero y fines de abril de 2026, contará con la participación de Argentina a través del microsatélite ATENEA, que viajará como parte de la carga científica a bordo del cohete Space Launch System (SLS).
La misión Artemis II —el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de cinco décadas desde el cierre del programa Apolo en 1972— llevará a cuatro astronautas en la nave Orion en un viaje de aproximadamente 10 días, sin alunizar, para probar sistemas críticos de la nave y validar tecnologías de soporte vital.
ATENEA, el aporte argentino
El microsatélite argentino ATENEA (un CubeSat de clase 12U) fue desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto con diversas instituciones científicas y tecnológicas del país, incluyendo la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), la Facultad de Ingeniería de la UBA, el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A..
El satélite ya fue integrado al sistema de despliegue y se encuentra listo para su lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, Estados Unidos.
Objetivos científicos y tecnológicos
ATENEA tendrá varias funciones durante la misión:
Medir niveles de radiación en órbitas profundas, lo que ayudará a comprender mejor las condiciones ambientales fuera de la magnetosfera terrestre.
Evaluar el desempeño de componentes comerciales en el espacio profundo.
Recopilar datos GPS útiles para estudiar trayectorias de transferencia a órbitas geoestacionarias.
Validar enlaces de comunicación de largo alcance que serán clave en futuras exploraciones espaciales.
El despliegue del microsatélite se realizará a más de 70 000 km de la Tierra, lo que supone un récord para un satélite argentino en cuanto a la distancia alcanzada desde el planeta.
Un hito para la ciencia argentina
El Gobierno argentino destacó que la inclusión de ATENEA en Artemis II demuestra el nivel de capacidad técnica y operativa de la industria espacial nacional y fortalece la posición del país dentro de la cooperación internacional en exploración espacial.
Esta colaboración se suma a la participación de otras agencias espaciales internacionales dentro de la misión, como la Agencia Espacial de Alemania (DLR), la Agencia Aeroespacial de Corea del Sur (KASA) y la Agencia Espacial Saudí (SSA).




