Investigadores panameños descubrieron que extractos de dos especies pueden inhibir hasta 97% al parásito en pruebas de laboratorio

El sargazo, considerado durante años un problema para las costas del Caribe, podría tener una aplicación inesperada en la medicina. Una investigación desarrollada en Panamá encontró que extractos acuosos de dos especies de esta macroalga lograron inhibir de manera significativa el crecimiento de Plasmodium falciparum, uno de los parásitos responsables de las formas más peligrosas de malaria.
El estudio analizó las especies Sargassum fluitans y Sargassum natans, recolectadas durante los arribazones estacionales registrados en las costas del Caribe panameño. En los ensayos realizados en laboratorio, los extractos consiguieron inhibir hasta 97.35% del crecimiento del parásito, mientras las observaciones no detectaron daños relevantes en los glóbulos rojos utilizados durante las pruebas.
Otro resultado importante fue que los extractos presentaron baja toxicidad en las células evaluadas, lo que abre la posibilidad de estudiar sus compuestos bioactivos como candidatos para futuros medicamentos antipalúdicos. Además, al tratarse de sustancias solubles en agua y de una materia prima disponible en la región, el hallazgo podría impulsar nuevas investigaciones relacionadas con biotecnología y aprovechamiento sostenible del sargazo.
La investigación fue realizada por el estudiante Isaac Almanza, la profesora Noemí León de Santos y la científica Lorena Coronado, y sus resultados fueron publicados en Integrative and Comparative Biology, de Oxford University Press. Sin embargo, todavía no existe un tratamiento médico basado en este descubrimiento: los resultados corresponden a pruebas in vitro y será necesario identificar los compuestos responsables, comprobar su seguridad y realizar estudios adicionales antes de pensar en ensayos con personas.