Erika Buenfil confesó que fue víctima de un fraude bancario interno que la dejó sin ahorros, obligándola a vender sus pertenencias para sostener a su hijo.
La famosa actriz de telenovelas relató la angustiante experiencia de descubrir su saldo en ceros justo cuando no contaba con un contrato laboral vigente. Según su testimonio, el robo fue orquestado por una exempleada de la institución financiera, quien utilizó su acceso a información confidencial para configurar cargos automáticos por pólizas de seguros médicos no solicitados. Este drenaje constante de recursos pasó desapercibido hasta que la artista intentó realizar una compra cotidiana y se encontró con que todas sus tarjetas estaban bloqueadas.
Ante la falta de liquidez inmediata, la protagonista tuvo que recurrir a la venta de joyería personal y al apoyo económico de amistades cercanas para cubrir los gastos básicos del hogar. Buenfil describió este proceso como una etapa de profunda vulnerabilidad, pues se sintió atada de manos ante los obstáculos administrativos del banco para detener los cobros indebidos. Afortunadamente, su regreso a los foros de televisión marcó el fin de esta crisis, permitiéndole recuperar la estabilidad económica y dejar atrás este amargo episodio de inseguridad financiera.
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Infobae retomó las declaraciones de la estrella, quien ironizó sobre la cantidad de seguros que le adjudicaron sin su consentimiento durante meses. Nicolás Buenfil, hijo de la actriz, fue su principal motivación para salir adelante y buscar alternativas de empleo temporal en el teatro mientras se resolvía el conflicto legal. Los cargos irregulares se prolongaron durante un tiempo considerable, permitiendo que los estafadores sustrajeran montos acumulados de manera silenciosa y efectiva.
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Angelica Moreno reportó que la actriz logró reunir sus primeros 50 mil pesos de emergencia gracias a una línea de crédito otorgada tras el incidente y a sus propios esfuerzos de venta. El fraude interno es una de las modalidades más difíciles de detectar para los usuarios, ya que los movimientos parecen legítimos dentro del sistema bancario. La reincorporación a las grabaciones de melodramas no solo significó un respiro financiero, sino también el cierre de un ciclo de incertidumbre que afectó su paz mental por varios meses.





