La corredora mexicana Laura Galván, múltiple poseedora de récords nacionales y con una extensa trayectoria en el atletismo de medio fondo y maratón, señaló que ser atleta de alto rendimiento en México representa un desafío constante, a pesar de sus logros internacionales y recientes marcas personales.
Desde su base de entrenamiento en Portland, Galván, de 34 años, explicó que continúa con entrenamientos exigentes para buscar su clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, aunque ha tenido que equilibrar su preparación con actividades fuera del deporte por la falta de apoyo sistémico.
“Es muy duro ser atleta de alto rendimiento en nuestro país. Siempre ha sido así. Terminé el año como la número uno nacional en tres pruebas y lo que me ofrecían era darme una beca de desarrollo”, comentó la corredora guanajuatense, subrayando las dificultades del sistema deportivo mexicano para apoyar a deportistas con resultados consistentes.
Galván, quien recientemente impuso un nuevo récord mexicano en medio maratón con 1:07:31 horas, resaltó que incluso con resultados de alto nivel, el apoyo económico y logístico que recibe no cubre los gastos reales de competencia y preparación.
La atleta explicó que ha tenido que generar ingresos ajenos al deporte, como la comercialización de miel y productos agrícolas que transporta desde Guanajuato, para poder costear su entrenamiento y viajes. “Sería bonito no tener que recurrir a otros ingresos, pero hay que enfrentar la vida como viene”, agregó.
Tras perder y recuperar brevemente su beca de la CONADE por no situarse entre los primeros 12 lugares en competencias recientes, Galván contó que su patrocinio con la marca Hoka ha sido esencial para solventar parte de los gastos relacionados con su carrera atlética.
Aun con estas complicaciones, la corredora planea enfocarse en mejorar su registro en eventos internacionales clave, incluyendo el Mundial Bajo Techo en Toruń, Polonia, y seguir su trayectoria hacia Los Ángeles 2028.




