Estados Unidos intensificó sus ataques contra Irán al bombardear zonas costeras cercanas a Ormuz con armas diseñadas para destruir instalaciones subterráneas.
Estados Unidos intensificó su ofensiva militar contra Irán con bombardeos en la costa cercana al estrecho de Ormuz, utilizando municiones de penetración profunda dirigidas a objetivos estratégicos.
De acuerdo con reportes, este tipo de armamento —conocido como “bunker buster”— está diseñado para destruir instalaciones fortificadas o subterráneas, como depósitos de armas o infraestructura militar clave.
Los ataques forman parte de la escalada del conflicto en Medio Oriente, donde Washington ha centrado buena parte de su ofensiva en el estrecho de Ormuz, un punto clave para el tránsito energético mundial.
En las últimas semanas, fuerzas estadounidenses han incrementado significativamente sus operaciones en la zona, incluyendo bombardeos constantes y ataques a instalaciones militares, embarcaciones y sistemas de defensa iraníes.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los corredores más importantes para el comercio global de petróleo, ya que por ahí circula cerca de una quinta parte del crudo mundial, lo que eleva el impacto internacional del conflicto.
La ofensiva ocurre en medio de tensiones crecientes con Irán, que ha respondido con ataques y amenazas de bloquear el paso marítimo, lo que podría desencadenar una crisis energética a nivel global.
El uso de este tipo de armamento refuerza la intensidad del conflicto y ha generado preocupación internacional por una posible escalada mayor en la región.
También te puede interesar: https://fm105.com.mx/trump-llama-debil-a-joe-kent-tras-su-renuncia-por/




