
El proyecto contempla 100 kilómetros de barrera pese a la oposición de una comunidad indígena
Estados Unidos reactivó la construcción de un tramo de aproximadamente 100 kilómetros de muro fronterizo entre Arizona y México, como parte de los esfuerzos del gobierno de Donald Trump para reforzar la seguridad en la frontera sur.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos informó que el proyecto, denominado “Tucson 5”, fue puesto nuevamente en marcha. La obra se desarrolla pese a la oposición de la Nación Tohono O’odham, que denuncia que la construcción atraviesa una zona considerada sagrada para su comunidad.
El comisionado de la CBP, Rodney Scott, sostuvo que la nueva barrera permitirá cerrar uno de los corredores que las autoridades estadounidenses consideran de mayor riesgo para el contrabando y el tráfico de drogas en la frontera suroeste.
La reanudación de los trabajos ocurrió después de que un juez federal en California rechazara una solicitud de la Nación Tohono O’odham para detener temporalmente la construcción del muro a lo largo de su reserva en el sur de Arizona.
El proyecto forma parte de la estrategia de la administración Trump para ampliar y reforzar la infraestructura fronteriza con México, mientras persisten las diferencias con comunidades indígenas por el impacto que las obras podrían tener sobre sus territorios y sitios de importancia cultural.