Sin resultados terminó cateo realizado por la fiscalía en una investigación por maltrato animal.
En la vivienda ubicada en fraccionamiento Playas de Miramar no encontraron ni al perro mal herido que iban a rescatar ni a personas.
El sábado a las cinco de la tarde representantes de la agencia del Ministerio Público del Fuero Común con apoyo de elementos de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal se apersonaron en la calle sin nombre entre avenidas Cabo Blanco y Caleta donde días antes confirmaron que en la entrada y tras el cerco estaba un canino hembra de la raza Pitbull, con heridas sangrantes y solo.
Los uniformados tuvieron que ser apoyados por animalistas para ingresar al domicilio cuyo propietario se desconoce porque no llevaban herramienta para abrir la reja.
El perro no estaba en el porche y los representantes de la fiscalía no quisieron forzar la puerta de la casa para hacer inspección aun cuando dentro se escuchaba música.
Rocío Orduño, animalista de la asociación SBPA de San Carlos cuestionó el proceder de las autoridades al realizar la diligencia.
Explicó que el pasado 12 de diciembre a las 9 de la mañana reportó el maltrato animal ante la policía municipal de Guaymas.
Agentes de seguridad pública municipal acudieron a la casa y confirmaron que la perra estaba mal herida sin agua ni alimento.
Según entrevistas realizadas por los gendarmes la casa está deshabitada desde hace seis años y el animal es alimentado por los mismos vecinos.
Al no tener orden para ingresar al lugar y rescatar a la perra, los agentes preventivos realizaron informe policial homologado que se entregó en la Unidad de Trámites Masivos de Casos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora con sede en Guaymas.
Rocío Orduño acudió a la sede de la UTMC ubicada en Villas de Miramar para formalizar denuncia pero dijo que en el MP se resistían a actuar.
Al día siguiente, fue a alimentar a la perra y descubrió que ya no estaba en el lugar, por lo que cuestionó al personal del MP que se negaron a actuar aun cuando había flagrancia de maltrato animal y era evidente que la perra necesitaba atención médica por las llagas que tenía con hemorragia.
Por la presión de la animalista el sábado por la tarde se realizó el cateo con resultados negativos.
Traían una orden de cateo y no llevaban herramienta para abrir, criticó, una compañera tuvo que prestarles una cruceta.
Ya dentro de la propiedad no quisieron ingresar a la casa cuando el perro podía estar adentro, pero se negaron, estuvieron 40 minutos ahí sin hacer el cateo como tenían la obligación, aseveró.
Lamentó que ahora desconocen la ubicación del animal porque alguien alertó a dueños y porque las autoridades de la fiscalía se han negado a actuar en este caso.
A pesar de ello, advirtió que va a continuar con la investigación hasta saber el destino del animal y garantizar que reciba atención médica.
Por vecinos del lugar ha trascendido que el dueño de la casa es trabajador de la Comisión Federal de Electricidad y que va casi todos los días pero no se hacía cargo del canino.




