La cantante FKA twigs regresó a los tribunales para demandar a Shia LaBeouf, acusándolo de utilizar un contrato de confidencialidad ilegal para intentar silenciar su historia de abuso.
La tregua legal entre Tahliah Barnett, nombre real de la artista, y el actor de Transformers se rompió tras años de una tensa calma derivada de su acuerdo original en 2020. FKA twigs afirma que LaBeouf ha intentado imponerle una “orden de mordaza” para evitar que hable públicamente sobre sus experiencias pasadas. La disputa escaló luego de que el actor iniciara un arbitraje secreto en 2025, exigiendo una cifra económica exorbitante a la cantante por declaraciones que él considera una violación a su privacidad.
El conflicto actual se originó por una entrevista en la que la intérprete admitió no sentirse segura al ser cuestionada sobre su integridad personal. Ante la represalia económica del actor, la defensa de Barnett se ampara en la Ley STAND de California, diseñada para anular cláusulas de confidencialidad en casos de agresión sexual. Según la demanda presentada en este 2026, el sistema legal no debe permitir que los abusadores utilicen contratos monetarios para comprar el silencio de las víctimas ni castigar su activismo.
Te podría interesar: Natasha Dupeyrón denuncia a Viva Aerobus por discriminación
Por su parte, la defensa de Shia LaBeouf ha presentado un argumento técnico que ha generado indignación en la parte demandante. El actor sostiene que la Ley STAND no aplica en su caso porque la demanda original fue por “agresión sexual” y no estrictamente por “abuso sexual”. Esta distinción semántica es calificada por los abogados de la cantante como una estrategia de intimidación que busca evadir la responsabilidad legal y frenar el apoyo de la artista a organizaciones de sobrevivientes como Sistah Space.
Véase también: Gerardo Ortiz habla sobre Ana Bárbara
FKA twigs sostiene que sus palabras fueron genéricas y que su único enfoque actual es ayudar a otras personas que han pasado por situaciones similares. Este caso podría sentar un precedente importante en Hollywood sobre cómo se aplican las leyes de protección a las víctimas frente a los acuerdos de confidencialidad privados. Mientras el proceso avanza en los tribunales de California, la cantante reafirma su compromiso de no dejarse silenciar por amenazas financieras ni interpretaciones legales que considera malintencionadas.





