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Grupos armados en Arizona ofrecen apoyo al próximo gobierno de Trump para asegurar la frontera

Diversos grupos civiles armados en Arizona han reactivado sus actividades en la frontera con México tras el triunfo electoral de Donald Trump, quien asumirá la presidencia de Estados Unidos en enero de 2025. Estas agrupaciones, que históricamente han operado en la región, afirman estar listas para colaborar con los planes del presidente electo para reforzar la seguridad fronteriza y frenar el flujo migratorio.

Uno de los grupos más activos es Arizona Border Recon, una milicia conformada por veteranos de guerra y civiles liderada por Tim Foley. Según su fundador, la victoria de Trump ha impulsado a numerosos ciudadanos a querer unirse a sus filas. “Tengo la esperanza de que la nueva Administración Trump nos llame y podamos ayudarlos”, comentó Foley a EFE.

En un video reciente compartido en YouTube, se observa a unos 20 hombres del grupo patrullando la frontera con indumentaria camuflada y armados con rifles de alto calibre. Foley enfatizó que su equipo está compuesto por rastreadores certificados que conocen bien la región y que podrían ser una herramienta valiosa para el gobierno entrante.

Una historia de vigilancia civil armada
Arizona tiene un largo historial de grupos armados que operan en la frontera. Durante los años 2000, milicias como las lideradas por Roger Barnett y el controvertido Proyecto Minutemen ganaron notoriedad por sus métodos agresivos contra migrantes, incluyendo detenciones civiles. Aunque muchos de estos grupos han disminuido su actividad, la victoria de Trump parece haber reavivado su interés.

Otro grupo que ha manifestado su intención de colaborar con el próximo gobierno es Veterans Patrol (VOP), conocido por su postura extremista y teorías conspirativas relacionadas con la migración, según el Southern Poverty Law Center (SPLC).

Thomas Homan, designado por Trump como zar fronterizo, afirmó recientemente que existe un “gran interés” entre civiles que desean sumarse a los esfuerzos federales para asegurar la frontera. Homan calificó a estos grupos como “buenos patriotas” durante una visita a Arizona.

Preocupaciones por posibles abusos
Activistas y defensores de derechos humanos han expresado su alarma ante la reactivación de estas milicias. Isabel García, directora de la Coalición de Derechos Humanos de Arizona, señaló que existe el riesgo de que estas agrupaciones cometan abusos contra migrantes y organizaciones humanitarias.

“Nos preocupa mucho no solo la presencia de milicias civiles, sino una posible cooperación con la policía y agencias federales”, advirtió García. También subrayó que su organización ya está trabajando para documentar violaciones a derechos humanos y posibles incidentes de perfil racial contra ciudadanos estadounidenses.

La relación entre estos grupos armados y la próxima administración Trump podría marcar un nuevo capítulo en las políticas de seguridad fronteriza, generando tanto respaldo entre sectores conservadores como inquietud en organizaciones defensoras de derechos humanos.