
Marina desvía recursos para cubrir los costos del conflicto
La guerra de Estados Unidos contra Irán ha colocado al ejército estadunidense en una grave crisis financiera, al grado de que la Marina ha tenido que transferir recursos destinados a su nómina y otras áreas para cubrir los costos de las operaciones militares.
De acuerdo con documentos del Pentágono obtenidos por The Guardian y testimonios de oficiales de la Marina y contratistas, las cuentas destinadas al funcionamiento de las fuerzas armadas enfrentan un déficit debido al gasto generado por el conflicto. La situación también ha obligado a posponer labores de mantenimiento consideradas no urgentes en instalaciones terrestres.
La operación militar estadunidense-israelí también ha reducido las reservas de municiones de Estados Unidos, mientras los ataques de represalia de Irán han afectado bases estratégicas estadunidenses en distintos puntos de Medio Oriente. Expertos y ex funcionarios advirtieron que uno de los principales problemas es mantener el financiamiento de una guerra que carece de un objetivo final definido.
Un memorando del Pentágono sobre el financiamiento de la Marina advirtió que existen déficits en las cuentas de nómina, debido a que el Departamento de Defensa ha recurrido a esos recursos para financiar las operaciones de combate. La Armada cuenta para 2026 con un presupuesto cercano a los 300 mil millones de dólares, dividido en distintas partidas destinadas al funcionamiento de la flota y sus bases.
Mientras tanto, el presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos no mantiene conversaciones con Irán y señaló que su gobierno se concentrará en ejercer presión económica contra Teherán. Por su parte, autoridades iraníes informaron que han restablecido cerca de 40 por ciento de la capacidad dañada de su campo de gas South Pars, pese al bloqueo naval estadunidense.