Inestabilidad financiera acelera el envejecimiento cardiaco

Diversas investigaciones científicas recientes han comenzado a tratar la precariedad económica no solo como un problema social, sino como un factor determinante para la salud pública. Los estudios apuntan a que el estrés crónico derivado de la dificultad para cubrir las necesidades básicas al cierre de cada mes provoca un impacto biológico directo en el sistema cardiovascular. Esta tensión constante mantiene al organismo en un estado de alerta permanente, elevando los niveles de cortisol y otras hormonas que, con el tiempo, deterioran la elasticidad de las arterias y afectan el ritmo cardiaco, traduciéndose en un envejecimiento prematuro del corazón en comparación con personas que gozan de estabilidad financiera.

El fenómeno, analizado a través de biomarcadores de estrés, revela que la incertidumbre económica actúa como un catalizador de enfermedades crónicas incluso en edades tempranas. La ciencia explica que la falta de recursos no solo limita el acceso a una nutrición de calidad o a servicios de salud preventivos, sino que impone una carga alostática que agota las reservas del cuerpo. Este desgaste sistémico provoca que el corazón de individuos bajo presión financiera persistente muestre signos de rigidez y fatiga similares a los de personas con una edad cronológica mucho mayor, aumentando significativamente el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.

Expertos en medicina sociosanitaria subrayan que abordar la salud cardiaca requiere mirar más allá de los hospitales y enfocarse en las condiciones de vida de la población. La evidencia sugiere que las políticas de seguridad económica podrían tener un impacto preventivo tan relevante como las campañas de ejercicio o dietas saludables. Al reducir la brecha de desigualdad y garantizar un sustento básico, se mitiga el factor de riesgo psicosocial que hoy está comprometiendo la longevidad de los sectores más vulnerables de la sociedad, convirtiendo la estabilidad económica en una medicina preventiva fundamental para el bienestar colectivo.

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