
El proyecto Tucson 5 contempla la construcción de unos 100 kilómetros de barrera pese a la oposición de la Nación Tohono O’odham
La Administración del presidente Donald Trump inició la construcción de un nuevo tramo del muro fronterizo con México en Arizona, como parte del proyecto denominado Tucson 5, que contempla aproximadamente 100 kilómetros de barrera en la zona fronteriza.
La obra avanza pese a la oposición de la Nación Tohono O’odham, cuyo territorio se extiende a lo largo de una parte de la frontera entre Estados Unidos y México. La comunidad indígena sostiene que la construcción amenaza su soberanía, sitios sagrados y el medioambiente.
El presidente tribal, Verlon José, cuestionó la necesidad de levantar la nueva barrera debido a la fuerte disminución de las detenciones migratorias en el sector. De acuerdo con sus declaraciones, los arrestos se han reducido alrededor de 95 por ciento durante los últimos dos años.
La Nación Tohono O’odham también señaló que mantiene una relación de cooperación con las autoridades federales estadounidenses para las labores de vigilancia fronteriza, por lo que considera innecesaria la construcción de una nueva barrera en la región.
El proyecto contempla una estructura de acero y concreto de aproximadamente 9.1 metros de altura. La nación indígena presentó una demanda para intentar detener las obras, al considerar que afectan sus derechos y su soberanía.
Sin embargo, una jueza federal en Washington rechazó en agosto los argumentos presentados por la tribu, al determinar que no logró demostrar que el Gobierno federal estuviera violando su soberanía. La resolución tomó en cuenta una disposición de 1907 que reserva una franja de terreno de 18.3 metros a lo largo de la frontera para uso federal.
Después de ese fallo, contratistas y agentes armados de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ingresaron al territorio tribal para comenzar los trabajos preliminares. La agencia informó que realiza mediciones y toma muestras de suelo, mientras maquinaria pesada ya se encuentra en la zona.
El comisionado de CBP, Rodney Scott, afirmó que la obra busca cerrar uno de los corredores utilizados para el tráfico de drogas y el ingreso irregular de migrantes.
La construcción también genera preocupación por sus posibles efectos sobre sitios considerados sagrados por la Nación Tohono O’odham. Entre ellos se encuentra el manantial de Quitobaquito, ubicado en terrenos federales y considerado de importancia cultural para la comunidad indígena.
El lugar también constituye un refugio para especies amenazadas, entre ellas la tortuga de Sonoyta y el pez pupo de Quitobaquito, por lo que la comunidad ha advertido sobre posibles daños ambientales derivados de las obras.
La Nación Tohono O’odham mantiene su oposición legal al proyecto y ha apelado las decisiones judiciales que permitieron continuar con la construcción, mientras integrantes de la comunidad realizan protestas y ceremonias para expresar su rechazo a la ampliación del muro.




