
La actriz contó cómo una queja por el intenso calor de ‘Magnolias de acero’ terminó convirtiéndose en uno de los consejos que más ha recordado durante su carrera.
Julia Roberts recordó una anécdota de la filmación de Magnolias de acero que demuestra el impacto que Dolly Parton tuvo en ella. La historia ocurrió durante el rodaje de la película de 1989, cuando ambas trabajaban bajo las altas temperaturas del verano de Luisiana. Tras la muerte de Parton a los 80 años, el relato volvió a cobrar relevancia.
Roberts contó en una antigua aparición junto a Parton en The Oprah Winfrey Show que el calor era tan intenso que los integrantes del reparto utilizaban hielo para intentar soportarlo. Mientras todos se quejaban de las condiciones, Parton permanecía tranquila, pese a que llevaba una peluca y vestuario pesado para interpretar a Truvy Jones.
La entonces joven actriz finalmente le preguntó a Parton cómo podía soportar la situación sin quejarse. La cantante le respondió con una reflexión sobre su propia vida: había soñado desde niña con ser famosa y rica y, una vez que consiguió ambas cosas, consideraba que no tenía sentido quejarse por las dificultades que acompañaban esa vida.
La respuesta quedó grabada en la memoria de Roberts. La actriz explicó que desde entonces, cada vez que siente ganas de quejarse, recuerda a Parton sentada en aquel porche y sus palabras consiguen hacerla guardar silencio. La experiencia se convirtió así en una pequeña lección de gratitud que Roberts conservó durante décadas.
La relación entre ambas quedó marcada por Magnolias de acero, cinta en la que Roberts interpretó a Shelby y Parton dio vida a Truvy. Para Roberts, además, la película representó un momento decisivo de su carrera, pues consiguió su primera nominación al Óscar por su actuación. Tras la muerte de Parton, la actriz la describió como una persona “mágica y alegre” y dijo considerar un tesoro haberla conocido.