El máximo tribunal de justicia de Estados Unidos inició esta semana una serie de audiencias clave que podrían consolidar legalmente las restricciones impuestas por la administración de Donald Trump hacia las deportistas transgénero. Durante más de tres horas de argumentos orales celebrados este martes, la mayoría conservadora de la Corte Suprema mostró una clara inclinación a favor de mantener las prohibiciones estatales en Idaho y Virginia Occidental, las cuales impiden que atletas trans compitan en categorías escolares y universitarias femeninas. Este proceso judicial se percibe como una validación de la orden ejecutiva “Mantener a los hombres fuera de los deportes femeninos”, firmada por el mandatario a inicios de 2025.
La postura de los magistrados parece centrarse en la interpretación del Título IX, la ley federal que prohíbe la discriminación por sexo en la educación. Mientras que la administración actual y los estados demandados argumentan que permitir la participación de mujeres trans genera un perjuicio biológico y competitivo para las mujeres cisgénero, los defensores de las atletas argumentan que la exclusión total constituye una violación a los derechos constitucionales de igualdad. El juez Brett Kavanaugh destacó durante la sesión que la inclusión de atletas transgénero podría desplazar a otras jóvenes de podios y tiempos de juego, calificando dicha situación como un daño que el tribunal no puede ignorar.
El impacto de este caso va más allá de las fronteras de los estados involucrados, ya que un fallo favorable a las prohibiciones sentaría un precedente para otras 27 entidades que han legislado en el mismo sentido. La administración de Trump ha presionado activamente en este frente, vinculando el financiamiento federal educativo al cumplimiento de estas normativas y solicitando al Comité Olímpico Internacional que adopte criterios similares de cara a los próximos eventos internacionales. Incluso instituciones de renombre, como la Universidad de Pensilvania, han comenzado a retirar títulos y récords a atletas trans para evitar sanciones gubernamentales en este nuevo ecosistema legal.
Se espera que la Corte Suprema emita su veredicto final entre los meses de junio y julio de 2026. Mientras tanto, el presidente Trump ha calificado el proceso como una medida de “sentido común” y un acto de respeto hacia las mujeres deportistas, mientras que organizaciones civiles advierten que una resolución en este sentido podría erosionar las protecciones generales de la comunidad LGBTQ+ en otros ámbitos de la vida pública. La decisión definitiva marcará el rumbo de las políticas de identidad de género en el deporte estadounidense por las próximas décadas.




