La resistencia a Trump prepara marchas y mítines en mil ciudades
Cerca de 2 mil científicos, ingenieros e investigadores de prestigio en Estados Unidos han denunciado lo que consideran un “asalto total contra la ciencia” por parte del gobierno de Donald Trump. En una carta abierta, alertaron sobre los riesgos que suponen los recortes presupuestarios y la censura en el ámbito académico y científico, al tiempo que instaron a la ciudadanía a sumarse a la defensa del conocimiento.
En paralelo, la Universidad de Harvard ha visto cómo 700 de sus profesores exigieron una respuesta coordinada ante lo que califican como “ataques antidemocráticos” de la Casa Blanca. Mientras tanto, la Asociación Bibliotecaria Americana ha condenado la reducción de fondos federales para pequeñas bibliotecas públicas, y diversas universidades enfrentan amenazas de recortes financieros. Trump ha advertido que podría retirar hasta 6 mil millones de dólares a Harvard y 400 millones a la Universidad de Columbia si no se alinean con sus políticas.
Las protestas también se han extendido a otros sectores. A finales de marzo, trabajadores postales organizaron más de 450 mítines en todo el país para rechazar la privatización del sistema de correo nacional. Además, sindicatos, organizaciones de derechos de inmigrantes y grupos progresistas han convocado una jornada nacional de manifestaciones el próximo 5 de abril en más de mil ciudades.
En el ámbito cultural, figuras como la actriz Jane Fonda, el músico Tom Morello y el cineasta Michael Moore han llamado a la resistencia, denunciando las restricciones impuestas por la administración Trump a las artes que no sean consideradas “patrióticas”.
Michael Roth, presidente de la Universidad Wesleyan, instó a líderes académicos y empresariales a no permanecer en silencio ante lo que describió como un ataque a la sociedad civil. “No debemos sacrificar la libertad académica y una sociedad sana por logros a corto plazo. En su lugar, debemos cultivar la resiliencia y proteger a los vulnerables”, señaló en una carta abierta.
A medida que se intensifica la oposición, las universidades, la comunidad científica y el sector cultural enfrentan una creciente presión para definir su postura frente a las políticas del gobierno de Trump, en un momento en que las tensiones políticas y sociales en EE.UU. continúan escalando.