Expertos explican que el magnesio debe obtenerse preferentemente de alimentos antes que de suplementos para una nutrición equilibrada.
Ante la creciente obsesión por consumir magnesio en forma de suplementos, especialistas en nutrición y salud advierten que la mejor manera de incorporar este mineral esencial es a través de la dieta, con una alimentación balanceada que garantice su absorción natural y beneficios para el organismo.
El magnesio es un mineral clave en múltiples funciones del cuerpo, incluyendo la producción de energía, la contracción muscular y el equilibrio de electrolitos. Aunque los suplementos pueden ser útiles en casos de deficiencia diagnosticada, los expertos coinciden en que consumirlo directamente de alimentos ricos en este nutriente es más seguro y efectivo para la mayoría de las personas.
Entre las fuentes naturales de magnesio destacan alimentos como las nueces, semillas, vegetales de hoja verde, granos enteros y legumbres. Estos no solo aportan magnesio, sino también otros nutrientes esenciales que trabajan de manera sinérgica en el organismo, fortaleciendo la salud general.
El consumo excesivo de suplementos de magnesio puede provocar efectos secundarios no deseados, como malestar gastrointestinal o desequilibrios electrolíticos, especialmente cuando no existe una deficiencia real. Por ello, los especialistas recomiendan evaluaciones médicas antes de iniciar cualquier suplementación y priorizar siempre la alimentación variada.
En resumen, el magnesio es un mineral indispensable para el cuerpo, pero incorporarlo a través de alimentos integrales y frescos se considera la mejor estrategia para mantener niveles óptimos sin recurrir de inmediato a suplementos, salvo que un profesional de la salud lo indique.





