Béla Tarr, influyente cineasta húngaro y figura clave del slow cinema, falleció a los 70 años, dejando un legado decisivo en el cine de autor europeo.
El cine europeo lamenta la muerte de Béla Tarr, uno de los directores más influyentes del cine de autor contemporáneo. El realizador húngaro falleció a los 70 años tras una larga enfermedad, de acuerdo con información confirmada por su familia y asociaciones cinematográficas de Hungría.
Nacido en 1955, Béla Tarr fue una figura central del llamado slow cinema, corriente caracterizada por planos secuencia extensos, narrativas pausadas y una profunda reflexión sobre la condición humana. Su filmografía incluye títulos esenciales como Sátántangó, Werckmeister Harmonies y El caballo de Turín, considerada su despedida del cine de ficción.
La obra de Béla Tarr influyó a cineastas de todo el mundo y redefinió los límites del lenguaje cinematográfico. Tras su retiro, se dedicó a la formación de nuevas generaciones a través de proyectos educativos, consolidando un legado que seguirá marcando al cine de autor internacional.





