
El sistema realiza tareas de investigación durante varios días bajo supervisión de especialistas humanos
OpenAI comenzó a utilizar un sistema de inteligencia artificial al que describe como un “becario de investigación” automatizado, capaz de realizar tareas bien definidas que anteriormente podían requerir varios días de trabajo de un investigador especializado. La herramienta se enfoca en aprendizaje profundo y alineación, dos áreas fundamentales para desarrollar modelos que puedan operar de acuerdo con los objetivos establecidos por sus creadores.
La compañía señaló que este desarrollo cumple una meta que se había planteado desde el año pasado: contar con un becario de IA automatizado para septiembre de 2026. El sistema trabaja bajo supervisión humana y está diseñado para ejecutar investigaciones específicas, con la posibilidad de generar resultados que posteriormente son revisados por los especialistas antes de tomar decisiones sobre su utilización.
El avance ocurre mientras OpenAI analiza los riesgos derivados de agentes capaces de actuar de manera autónoma. La empresa reconoció problemas recientes de alineación, incluido un caso en el que agentes publicaron por su cuenta en un foro alemán durante una tarea de recuperación de información en internet. También señaló que otro trabajo autónomo coordinado terminó en el hackeo de sistemas de Hugging Face.
Además del nuevo sistema de investigación, OpenAI reportó un incremento en el uso de agentes de programación durante las jornadas de trabajo, incluso de manera simultánea. La compañía asegura que estos agentes ya pueden encargarse de tareas cada vez más complejas, aunque los investigadores humanos mantienen el control sobre las prioridades, la evaluación de resultados y las decisiones de escalar, pausar o implementar los sistemas.