
El presidente nicaragüense aseguró que no permitirá procesos electorales que, según él, puedan llevar a la oposición al poder.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó que en el país no volverán a realizarse elecciones que permitan la llegada de la oposición al gobierno, una declaración que fue interpretada como un nuevo rechazo a la alternancia democrática y al sistema electoral tradicional.
Durante un acto público por el aniversario de la Revolución Sandinista en Managua, Ortega aseguró que su gobierno impedirá que grupos opositores utilicen los comicios para tomar el poder y adelantó que impulsará medidas legales para bloquear lo que calificó como intentos de sus adversarios políticos.
El mandatario nicaragüense, quien permanece en el poder desde 2007 y gobierna junto con su esposa Rosario Murillo, copresidenta del país, acusó a la oposición de actuar con apoyo extranjero y de buscar intereses particulares mediante la vía electoral.
Las declaraciones de Ortega generaron críticas de sectores opositores y organismos internacionales, que señalaron que la medida profundiza el deterioro democrático en Nicaragua y consolida el control del oficialismo sobre las instituciones del Estado.
El anuncio ocurre después de años de cuestionamientos sobre la situación política del país, marcada por denuncias de persecución contra opositores, restricciones a organizaciones civiles y cuestionamientos internacionales sobre la libertad de participación política.
La comunidad internacional mantiene bajo observación la evolución política de Nicaragua, mientras Estados Unidos y otros gobiernos han advertido que continuarán presionando por el respeto a los derechos democráticos y la realización de procesos electorales libres.
Noticias relacionadas:
Sigue los reportes de última hora en FM 105
Infórmate sobre los acontecimientos en El Vigía
Consulta las actualizaciones de la prensa en Entorno Informativo